¿QUIENES
VOTARON POR LA SEÑORA K?
Ha ganado apenas por décimas las elecciones la
hija del dictador Alberto Fujimori. Cómo explicar sensatamente esta victoria,
cuando había sido derrotada anteriormente en tres elecciones consecutivas. Cómo
entender si tenía un altísimo anti voto que superaba el cincuenta por ciento. Como
racionalizar si en la primera vuelta, solo había obtenido menos de un quinto de
total de los votos emitidos. Definitivamente nuestro pais es surrealista, un inmenso
Macondo, en donde todo puede suceder.
En este artículo, trataremos de responder estas
cuestiones, sin ser especialista, solo guiados por el sentido común y de haber
vivido intensamente en este sufrido Perú, largas décadas.
¿Quienes votaron por Keiko Fujimori?
Los adinerados, cuando digo adinerados me
refiero a grandes empresarios dueños de empresas y bancos, que se pasean por el
mundo entero sin mayores apuros. Poseen un nivel de vida realmente altos, son los
que pueden educar a sus hijos en el extranjero sin ningún esfuerzo, los que
realmente son millonarios, los que son, no los que parecen o quieren ser. Naturalmente, ellos no pueden arriesgar su
riqueza y dejar el poder. Los políticos conservadores son sus marionetas,
garantizan su continuidad. No pueden dejar las riendas del estado en manos de
zurdos irresponsables e improvisados.
Los policías y militares en su gran mayoría. Se
ha observado en las redes sociales sus opiniones acérrimas a favor de Fujimori.
Su adhesión se debe al trato preferencial que tiene en sus salarios y otras
prebendas. Este sector goza al jubilarse de la llamada “cédula viva”, es decir,
siguen percibiendo la totalidad del último salario que ganaron al dejar el
estado. Además, los policías y militares de alta graduación gozan de otros
privilegios para asegurar su lealtad y compromiso. Dicen, ellos mismos, que, si
indagaran la procedencia de sus grandes fortunas, no se salvarían ni Grau, ni
Bolognesi.
Los clasemedieros, sobre todo aquellos jóvenes que
han obtenido una profesión y tienen un trabajo bien remunerado en el sector público
o en el privado principalmente. Un Roberto Sánchez, como presidente, haría
peligrar su cómoda situación y podrían pasar rápidamente a ser desocupados y luego
engrosar las filas de la pobreza. Tienen terror de perder su confort, porque con
todas sus limitaciones, viven sin mayores apuros.
Los aspirantes a ser ricos. Es normal que un
adolescente y joven sueñe con tener mucho dinero y riqueza. La mayoría sueña
con tener empresas, mansiones, carros de alta gama, cuentas bancarias, paseos
frecuentes por el extranjero, además de una esposa preferentemente rubia. Sin
embargo, ignoran que los ricos que proceden de la pobreza, son errores
estadísticos. Los pobres lastimosamente están condenados por algunas
generaciones a ser pobres por más esfuerzos que hagan.
Algunos maestros, aquellos que no han pensado
que la señora Keiko les va a quitar su Compensación de Tiempo por Servicio para
disminuir la brecha fiscal. Este dinerito aliviaría las necesidades de la terrible
y abandonada vejez. Han apoyado al fujimorismo, aun sabiendo que la bancada
naranja se opuso a una pensión digna de poco más de tres mil soles. Seguramente
aquellos profesores naranjas tienen una situación económica muy estable.
Algunos campesinos. En el pensamiento que la
señora K les va a regalar como hizo su padre y como ella misma ha ofrecido,
herramientas, maquinas, mochilas, tápers, etc. El problema es que don Alberto
manejó de manera deshonesta mucho dinero procedente de la irresponsable privatización
de empresas públicas. La hija deberá imaginar o trabajar mucho para conseguir
este monumental presupuesto. A no ser que retire la exoneración de tributos a
los agroexportadores, que ella misma promovió.
Aquellos pobres, que ahora son ricos. Esos que
no saben de donde proviene su riqueza. Si será de la corrupción, del
narcotráfico, de la minería ilegal, de la delincuencia, o de las ubres del
estado. Estos son los más recalcitrantes, ultrajan rabiosamente a ciudadanos
pobres que opinan, cuando alguna vez fueron sus amigos, con quienes padecieron sus
miserias. Es que nunca leyeron un libro, solo saben contar y gastar dinero.
Los medianos y grandes comerciantes, quienes
temen a que un gobierno débil puede arruinar su cómoda estabilidad. El comercio
es el más ruin de las actividades económicas, no produce absolutamente nada.
Solo se esfuerza en comprar al pobre productor en el precio más barato, luego
revenderlo en el valor más alto posible. Por eso carecen de sensibilidad
social.
Muchos emprendedores. Aquellos que se creen que
a través del emprendimiento lograrán grandes fortunas, pero no saben que, de
cada diez emprendedores, solo saldrán adelante dos, los otros desaparecerán o solamente
sobrevivirán.
Muchos religiosos, procedentes de las iglesias
protestantes principalmente. Constituyen, entre los pobres, no solo en el Perú sino en América, el seguro bolsón
electoral de la derecha. Siguen creyendo en Adán y Eva, el cruce del Mar Rojo y
mil incoherencias. Los dogmas y los contenidos bíblicos no les han dejado
desarrollar un real pensamiento crítico. Son los que empujan al rebaño a votar
en defensa de la desigualdad, la inequidad, … y todo en nombre de cristo. A
estas alturas de mi vida estoy seguro que Dios creó el mundo, pero está siendo
gobernado por las fuerzas malignas.
La mayoría de peruanos que viven en el
extranjero. Ellos decidieron en cierta forma la victoria del mal. Esos
compatriotas se creen conservadores y millonarios, cuando desempeñan labores
que los europeos y norteamericanos desprecian, o los consideran indignos.
Algunos miembros del LGTB, aun sabiendo que la
derecha conservadora que representa la señora, los detesta.
Los corruptos, los rastreros, los cínicos, los
desmemoriados, que alguna vez aprovecharon de los cargos y las gollerías en el
gobierno de su padre. O aquellos nuevos seguidores que esperan la oportunidad
para beneficiarse sin ningún escrúpulo. Y todos aquellos que se parecen a ella y
a los fujimoristas.
















