PUENTE PUKAYAKU

Cruza el río Yanamayo y es parte del camino inka.

LAGUNA DE PEROLKOCHA

Difícil de llegar pero vale la pena.

PIRUSHTU DE KONDOR

Centinela de San Luis, sobre Roqruwarka

FLOR DE SHAQAPA

Orquidea andina, que crece sobre los 4000 m.s.n.m.

MONOLITO CON LA FIGURA DE JAGUAR

Encontrado en centro poblado de canchabamba.

lunes, 26 de octubre de 2015





CUESTA ABAJO
(Testimonio personal)

Mi pueblo San Luis del primer lustro de  los setenta,  era un pueblo inmensamente tranquilo. Habitado por un puñado de personas, mayormente  amigos o parientes o amigos y parientes a la vez. Como en toda comunidad pequeña,  conocíamos  las virtudes y los defectos de cada paisano, estábamos enterados de todo, de la hora que se levantaba, desayunaba, cenaba y aun de otras intimidades.  Este  periodo fue muy apacible, muy pocos transitaban  las calles de mi distrito, cada quien estaba dedicado totalmente a sus quehaceres, la paz sólo era interrumpida por el tránsito de algunos vehículos,  principalmente  los buses de las primeras empresas de transporte que trasladaban pasajeros a la costa  y viceversa. Este servicio  nos traía noticias y alegrías con el arribo de algunos parientes y amistades,  rompían la rutina, los paseos, las propinas, las libertades temporales, pero también nos destrozaban el corazón con su partida.

Estos buses fueron durante un tiempo, parte de nuestras aventuras de niño, sus escaleras posteriores eran una tentación para un osado paseo de algunos metros, cuadras y a veces hasta algunos kilómetros, si el ayudante no nos sorprendía y nos hacía bajar a punta de correazos.  Era cuestión de esperar agazapados  en lugares estratégicos en donde disminuía la velocidad la unidad,   para correr  y aferrarnos en las escaleras y esperar de nuevo un bache para saltar presurosos y a veces revolcarnos en el polvo o en el  barro de la carretera. Era una proeza, una linda aventura, osada, riesgosa,  pero al fin al cabo, pura emoción y adrenalina.

En uno de esos viajes, nos trepamos cuatro amigos en la Empresa “Cóndor de Chavín” para visitar el campamento de la Empresa Suministro de Equipos, que había construido la carretera de San Luis a Piscobamba. Era una ciudadela pequeña pero moderna,  adonde iban de paseo  los paisanos en cualquier tarde o un fin de semana.   Bajamos en el lugar y observamos sentaditos, como desarmaban los obreros las construcciones porque había culminado la obra,   mientras mascábamos las cañas de mayo  hurtadas de una chacra aledaña. Dejaban objetos y materiales inservibles, amontonados en la vera de la carretera,  entre ellos unas llantas gigantescas de los cargadores frontales.

A uno de nosotros se nos ocurrió lanzar cuesta abajo una de esas llantas, ya que había una buena pendiente para que la rueda  pueda ser arrojada. Lo que no precavimos como niños, es que en la zona habitaban campesinos, los que pacían sus rebaños en los alrededores. Una vez pergeñado el plan  nos dirigimos hacia una de las llantas y lo levantamos después de muchos intentos y  esfuerzos entre todos,  lanzándola  con gran entusiasmo. Al principio la llanta dio tumbos y casi se nos queda al chocar contra una piedra, lo cual nos hubiera decepcionado, pero nuevamente tomó bríos y  rodó por la pendiente.

Terminó la bajada a gran velocidad, luego  con la misma o mayor rapidez tomó la pequeña llanura. No rodaba, volaba,  acercándose  peligrosamente a un conjunto de casitas allá abajo. Recién nos percatamos del   peligro que habíamos ocasionado con la travesura. Fueron segundos  dramáticos, seguramente los instantes más angustiantes de nuestra corta existencia. Se dirigía exactamente hacia una pequeña casita que iniciaba el conjunto habitacional. El choque pudo haber sido brutal, por la fragilidad de la construcción, la velocidad y el peso del neumático, pero ahí se encontraba un añoso y verde molle que prácticamente salió a su encuentro y con un fuerte choque  lo desvió hacia el río. Después del susto  festejamos nuestra travesura alardeando quien había puesto más de esfuerzo, quien se había asustado más, quien estaba a punto llorar y nos reíamos de buena gana.

No pasó mucho tiempo y regresó la angustia,  duplicada o decuplicada en relación al susto anterior. El guardián del campamento subía apurado, sudoso, molesto con una faz del portador de una desgracia, buscaba a los culpables de la tragedia que había originado la travesura. ¿Quiénes han sido? Preguntó.   La llanta ha derrumbado una casa, ha herido a su dueña y ha matado a un toro, nos dijo. Nunca vi una  desesperación y palidez tan marcadas en los rostros de mis amigos y seguramente en el mío. Nos pusimos a llorar  culpándonos los unos  a los otros de tanta desgracia, suplicando con las manos unidas al guardián para que no nos delatara. Muy por el contrario nos amenazó  e increpó que nuestros padres irían a prisión por nuestra minoría de edad.  Esta última noticia fue todavía más devastadora, tener presos a nuestros padres por nuestra irresponsabilidad. Recuerdo que nunca he llorado tanto como aquella tarde, jamás había suplicado clemencia a otra persona en esta vida.

Con los ojos hinchados y enrojecidos, permanecimos sentados sobre el césped,  observando el lejano  horizonte en momentos,  a veces fijos  en el pasto verde  y de rato en rato mirándonos  los  unos a los otros sin hallar una salida. El castigo iba a llegar tarde o temprano, habían sobrados motivos para recibir una paliza. La desobediencia de treparnos al carro poniendo en peligro  nuestras vidas,  haber arrojado la llanta y causar enormes daños y  poner en riesgo la libertad de nuestros padres. Seguramente pocos niños se hallaron en semejante dificultad.  Nuestra pena y preocupación eran realmente inconmensurables.

El guardián se acercó de nuevo hacia nosotros e instintivamente nos encogimos de miedo. Seguramente hay más malas noticias. Si quieren que les apoye y permanezca callado, ayuden a cargar las planchas de triplay al camión nos dijo amenazante. Nunca trabajé de manera tan diligente y con tanto empeño. Llegó el crepúsculo cuando terminamos de cargar  cientos de estas planchas al vehículo.  El regreso a casa,  fue igual de penoso, culpándonos los unos a los otros, renegando del  momento en que nos encaramamos al bus y  maldiciendo haber lanzado la llanta irresponsablemente. Con la oscuridad llegué a casa, escondiendo con mucho esfuerzo mi triste estado de ánimo. Apenas pude ingerir algún alimento,  aún recuerdo el sabor amargo del café, la forma del pan carioca  untado con la mantequilla. Y después…. tener que pasar la noche más larga y penosa de mi niñez, la llanta, la casa destruida, la dueña gravemente herida, el toro muerto, mi padre siendo aprisionado,  la familia culpándome de toda la desgracia…. todas estas pesadillas sólo en unas horas.

Por fin amaneció, era sábado. Con mucho miedo me encaminé hacia nuestra plazuela, para husmear que chismes pululaban por la comisaría del  pueblo,  a estas horas todos los paisanos ya estarían enterados de nuestra desgracia, esperándonos para condenarnos. Pero de la llanta, de la casa destruida, de la persona herida, del toro muerto,  nada, ninguna noticia.  Ahí llegó Abelardo, nuestro compinche y el mayor del grupo, al principio con la cara triste y pesarosa, iba a ponerme a llorar de nuevo, pero le habría dado tanta pena mi rostro, que riéndose me dijo no ha pasado nada, el desgraciado del guardián nos ha mentido para hacernos trabajar toda la tarde.


Pasaron muchos años y tuve la curiosidad de seguir el recorrido del trágico neumático. Efectivamente fue una locura, solo  una bendición evitó que la historia del  guardián no haya sido cierta. La llanta llegó hasta el río en frenética carrera de más de un kilómetro. Finalmente la rueda fue recogida por un habitante de la calurosa yunga que lo dividió en dos y aún hoy sirven de comedero para sus cerdos. 

viernes, 16 de octubre de 2015

A PROPOSITO DE LA REVISTA DE LOS CINCUENTA AÑOS





FE DE ERRATAS.

De manera tardía pude revisar la revista “La Voz Fitzcarralina” al conmemorarse los cincuenta años de nuestro colegio “Carlos Fermín Fitzcarrald”  felicito a todos los colaboradores, que han participado en su publicación, pero principalmente a aquellos que han dedicado homenajes a nuestra institución educativa y en otros casos,  nos han permitido reflexionar en torno a la problemática del plantel y de la propia provincia. Sin embargo cuando revisamos el artículo “Apuntes para la Historia de San Luis” escrito por el profesor Eduardo Vidal Small,  encontramos dramáticos errores, en un principio pensamos dejar pasar por alto, pero después de conversar con algunos paisanos y un serio examen  de conciencia, decidimos  escribir estas líneas para puntualizar algunas cuestiones: 

DICE: “…..Bajo la influencia directa de Chavin, hace aproximadamente 10,000 años y con su caída se formaron varios señoríos en la zona de Konchucos gobernados por sus propios curacas….” (sic)
ES NECESARIO PRECISAR.  La civilización Chavín tiene tres mil años de antigüedad, con la desaparición de esta cultura, aun tuvieron presencia en esta zona, otras culturas como  Recuay  por ejemplo: Cashahirka, es uno de restos arqueológicos que testimonia su presencia. (LUMBRERAS 1974)

DICE:  “…….Aproximadamente en 1465 fueron conquistados por Capac Yupanqui en la segunda invasión del Chinchaysuyo”  luego añade:  “….Ganó  el inca  Pachacutec  las provincia rebeldes con hambre y con astucia militar………”  (sic)

ES NECESARIO PRECISAR. Para muchos estudiosos el periodo imperial del Tahuantinsuyo se inicia  en 1438, con el Gran Pachacutec, es decir, con él se inicia su expansión. Es muy probable que este inca no haya llegado a esta zona por las luchas que tuvo que enfrentar para consolidar su reino  en el sur. También es muy posible que Konchukos haya sido conquistado por el otro gran Inca Túpac Inca Yupanqui, quien tomó las riendas del imperio en 1471 aproximadamente. (ESPINOZA 1990, VEGA 1963)

DICE:   “……Se hallan nuevos restos   de estructuras inca conocida como incapallawachanan, cuya denominación se debe a que una palla en su viaje de Cusco a Cajamarca dio a luz a un niño…” (sic)

ES NECESARIO PRECISAR el nombre del sitio arqueológico es simplemente Pallawachanan, lugar en donde alumbró una palla, pero no se sabe, si fue una de las esposas del inca,  de donde venía o a donde se dirigía, menos aun si niña o niño, a no ser que se cuente con fuentes que se puedan demostrar.

DICE: “…. Otro de los personajes ilustres de San Luis colonial fue el arzobispo de Lima Toribio de Mogrovejo, cuando era párroco…” (sic)

ES NECESARIO PRECISAR : El Arzobispo de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo,  no fue un personaje ilustre de nuestra tierra, pero sí fue un visitante ilustre, llegó a San Luis en uno de sus famosos viajes de visita pastoral pasó por estas tierras en mayo de 1594, además nunca fue párroco de esta jurisdicción. (LEON, 2008)

DICE: “……Durante la República San Luis fue escenario de la infausta guerra con Chile, Leoncio Prado a su paso hacia  Huamachuco (La Libertad) estuvo en San Nicolás (Caserío de Despensa) donde acampó con sus tropas para aprovisionarse. Andrés Avelino Cáceres, pasó  por nuestra heredad querida en 1879….” (sic)

ES NECESARIO PRECISAR: San Luis nunca fue escenario de la Guerra con Chile, porque no se desarrolló ningún evento bélico  importante en esta zona, por otro lado es necesario preguntar, que tendría que hacer Andres A. Cáceres en San Luis, cuando apenas se iniciaba la guerra con Chile, y las fuerzas armadas estaban ocupadas en la defensa de los territorios del sur?

DICE:  “…..Después de su primer gobierno constitucional, el genial militar el mariscal Ramón Castilla, llegó a este pueblo en persecución de la hermosa dama Margarita Mariluz, una sanluisina. Su sede que ella vivía en San Luis pero viajaba continuamente a Piscobamba….” (sic).          Luego añade “ …..Posiblemente para disimular su permanencia en San Luis mandó a trabajar una mina en el famoso cerro de Potosí…”     (Sic)

ES NECESARIO PRECISAR: El Mariscal Castilla, parece que estuvo en nuestras tierras entre noviembre y diciembre de 1862, el visitante venía tal vez detrás de una dama de esta zona y probablemente para desarrollar actividades mineras, por cuanto desde sus padres se dedicaban a esta actividad.  En  el breve tiempo que estuvo creemos que no tuvo posibilidad de trabajar una mina, por tanto Ingenio no sería obra del mariscal, seguramente es un molino mucho más anterior a la presencia de uno de los  Presidentes más importantes del Perú. (BASADRE 2002). 

DICE:  “…..Fue encontrada en 1919 por  Julio C. Tello, padre de la arqueología Cashajirca (Potosí), Jacabamba, Ghanjanga….   “(sic)

ES NECESARIO PRECISAR:   En este párrafo y en todo el artículo,  se halla plagado de errores ortográficos y sintácticos muy lamentables, que le quitan seriedad a cualquier texto publicado.

Cuando se trata de escribir historia, que es muy difícil por cierto, por más que sean apuntes, es necesario citar las fuentes que sustentan la información que estamos señalando, para que no se resuma a un conjunto de apreciaciones personales y subjetivas del autor. Cuando no se tiene una fuente de nuestra afirmación es preferible usar,  se trataría, habría, probablemente, posiblemente, etc.  Para que nuestra afirmación no sea categórica aun cuando sea cierta. Igualmente hay que distinguir algunos procesos elementales del devenir de la historia,  para no caer en el anacronismo y en errores  garrafales porque al final en vez de informar llegamos a desinformar. 


Finalmente, para publicaciones de esta naturaleza se debería tener mayor cuidado.  Cincuenta años se cumple una sola vez, es una fecha emblemática. Una revista institucional debería haber sido encargado a estudiantes o egresados de nuestra institución,  que son comunicadores sociales, para que la revista posea una mínima diagramación, estructura básica y  contenga realmente información y reflexiones en torno a la coyuntura, mas no se incorpore información, aun necesaria, pero ajenas a la educación y  a las Bodas de Oro de nuestra institución. 

BIBLIOGRAFIA  BASICA PARA CONSULTAR:
BASADRE,  Jorge, Historia General de la República del Perú. Lima 2002
ESPINOZA,   Waldemar,  La Destrucción del Imperio de los Incas Lima 1990
LUMBRERAS, Guillermo, Orígenes de la Civilización en el Perú. Lima 1974
MENDOZA,   Manuel, Apuntes para la Historia de Chacas. Revistas Aspirando.
LEON,  Miguel, “Presencia de Santo Toribio de Mogrovejo en el Callejón de Conchucos. Diócesis de Huari.  2008.
VEGA, Juan,  “La Guerra de los Wiracochas” Lima 1963.


miércoles, 9 de septiembre de 2015







PATRIMONIO TURÍSTICO DE MI PROVINCIA*

San Luis y la provincia Fitzcarrald, posee un patrimonio turístico invalorable, expresado en su patrimonio arqueológico, histórico,  natural y cultural. Los primeros corresponden a diferentes etapas de la historia del Perú, mientras el natural y cultural  expresada en un conjunto de paisajes altoandinos y una vasta herencia  social caracterizada por costumbres y  tradiciones singulares,   le otorgan  a nuestra tierra una identidad y fisonomía propia.  En este sentido vale la pena señalar,  un conjunto de rutas turísticas que deben ser difundidas, para que primero  sean reconocidas y valoradas por nuestros coterráneos y luego abrir las puertas a todo aquel que disfruta de la naturaleza, de las sanas actividades humanas y valora la importancia de las huellas que dejaron nuestros antepasados, señal de la presencia del hombre en estos lares desde algunos milenios.


En relación al patrimonio arqueológico, podemos señalar que existe un rosario de vestigios, que se inicia en Inka Raga (Inka Raqaa), ubicada en la comunidad de Illauro, ciudadela caracterizada por un conjunto de construcciones líticas, esparcidas en algunas hectáreas, siendo uno de sus símbolos  algunas ventanas trapezoidales, aún anteriores al imperio incaico. Prosigue Kasha Hirka,  conjunto de edificaciones de piedra que alcanza hasta Gontsa Hirka, con infinitas piezas de cerámica multicolor que según los entendidos corresponde a la Cultura Recuay. Seguramente para muchos de nosotros es ignota la existencia de importantes restos en la comunidad de Canchabamba, que se encuentran enterrados en donde se yergue el poblado. Tenemos conocimiento que al construir la infraestructura educativa, se han hallado entradas a construcciones y han rescatado monolitos con figuras de guerreros, las que hallan en la Institución Educativa de la comunidad. Asimismo podemos reseñar Huayta Hirka, ubicada en las alturas del caserío de Carash, las mismas que han sido profanadas y destruidas por la construcción de la carretera que conduce a Canchabamba. Existen además otros vestigios importantes como por ejemplo la ciudadela de Pojtán en el distrito de San Nicolás, mientras en  Yauya quedan conservados afortunadamente monolitos de clara influencia chavinoide. A esto se añade numerosos restos en diferentes lugares como chullpas, atalayas y construcciones, que confirman la riqueza arqueológica de la provincia.

Merece un párrafo aparte el  Camino Inka  (Qhapaq Ñam) que atraviesa la provincia, entrando por Puaq (Caninaco), luego se dirige hacia Palmadera, para bajar a Tambo Real de Huankabamba, posteriormente prosigue hacia el hermoso y tradicional puente Puka Yaku que cruza el río Yanamayo y después pasar a la provincia Mariscal Luzuriaga. Es menester señalar que esta vía real, se halla en buen estado de conservación en esta zona y  en algunos tramos excede los diez metros de ancho. Además de puede observar Palla Wachanan (lugar en donde alumbró la esposa del Inca), se trata pues de  una edificación que aún conserva su estructura y  características iniciales. Asimismo  a  la vera del camino real,  se puede observar  enormes monolitos denominados Quelley Peesanan (piedras para pesar la plata) nombres que le han asignado los campesinos del lugar. Es importante también señalar que el camino real, el Qhapaq Ñam, solo atraviesa contadas provincias de la región, entre ellas se encuentran Huari, Fitzcarrald, Luzuriaga, Pomabamba, Sihuas y Pallasca, convirtiéndose en un enorme potencial  turístico para la provincia.

Por otro lado, nuestro patrimonio natural, es tan importante como el dejado por los hombres, poseemos paisajes maravillosos en las zonas altoandinas. La Laguna de Huachucocha es el punto de partida hacia dos rutas igualmente importantes. La primera es hacia el este, en donde vamos a encontrar tres hermosas lagunas, cuyas rutas se  empalman con el camino inca,  originando  un singular encuentro entre el paisaje natural y uno de las vías más importantes que en el hombre haya construido. De ahí que la preservación del recurso hidrológico es fundamental.

Desde la laguna de Huachucocha, existe hacia el sur, una ruta mucho más exótica e indómita que pocos hombres han transitado. Se trata de un rosario de lagunas enclavadas en plena cordillera que superan la docena, en un contexto verdaderamente maravilloso e inolvidable. Si bien es cierto que los paisajes y las lagunas se encuentran en la convergencia de las provincias de Huari, Fitzcarrald y Asunción, la entrada y salida es desde San Luis. Se inicia con la Laguna de Huaskacocha, prosigue Ishkaycocha, luego Pukallullimpa, Perolcocha, al Fondo Amwinyá, para terminar en Yanacocha, sobre Mallquibamba. Además de otras tantas lagunas que  no detallamos. Se trata de un santuario natural,  que por su poca accesibilidad conserva fauna y flora  nativa, que el hombre ni sus actividades  las han afectado. Sinceramente, los que hemos tenido la suerte de transitar esas áreas,  en donde no existen senderos ni rutas establecidas, guardamos en nuestra memoria imágenes incomparables que jamás se borrarán mientras existamos. Desde este medio invitamos a visitar y disfrutar de nuestro patrimonio, que en definitiva será una experiencia espiritual inolvidable.

Finalmente,  al patrimonio natural y arqueológico se añade el histórico, expresado en la  presencia del Señor de Pomallucay y su santuario en nuestro distrito, que constituye  un invalorable centro de fe y destino turístico, llamada con justicia la “Roma de Conchucos”. El Cristo de Pomallucay  es una obra de arte de tamaño natural que se encuentra en este lugar desde inicios del siglo XVIII, a quién propios y extraños le tenemos una inmensa devoción. Se encuentra alojado en un hermoso santuario, que constituye un espléndido símbolo a la fe y a la devoción cristiana.



viernes, 14 de agosto de 2015

EN LAS BODAS DE ORO DE NUESTRO COLEGIO.




LOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA.

Con cariño para los estudiantes  del  Colegio C. F. Fitzcarrald, en aniversario.

Conversaba en los claustros de la universidad un veterano maestro con jóvenes estudiantes. Como siempre  se apartó del tema central,  para abordar por algunos minutos aspectos de la propia vida, tan importante como la temática del  currículo universitario. Reflexionaba  sobre la  importancia  de tener un proyecto de vida,  de poseer metas y la obligación de cumplirlas, de saber a dónde ir, de vislumbrar una vida con un mínimo plan. Propiciaba y motivaba para que cada uno de los estudiantes participe  en el diálogo y manifieste sus planes y expectativas para sus vidas.  Luego para dinamizar la reflexión preguntó: Queridos jóvenes, por un momento pensemos metafóricamente que la vida, nuestra existencia,  sea como una escalera a la que obligadamente debemos ascender. ¿Ustedes que creen, cuáles  son los peldaños más importantes de una escalera?

Los primeros,  dijo después de un momento,  un joven estudiante y prosiguió, porque es consecuencia de una profunda reflexión y una toma de decisiones bien pensada,  sobre lo que queremos emprender. Muchos grandes proyectos fracasaron antes de nacer,  porque no hubo el coraje y disposición  necesaria  de poner el pie sobre el primer peldaño.  Otras veces las dudas y los temores nos asaltan y aun con los deseos e ilusiones más grandes y nobles, no emprendemos nuestros sueños,  en otros casos, lo vamos postergando, cuando las etapas de la vida transcurren rápida e inexorablemente.

Los últimos,  dijo otra estudiante, enfatizando, porque a través de ellos alcanzamos las metas, muchas personas damos el primer paso y avanzamos poco, pero las vacilaciones, las adversidades y la falta de preparación no nos permiten alcanzar el sueño deseado. Otros  hombres  emprenden con mucho ímpetu el primer tramo de su proyecto, pero no saben remar contra la corriente, ahogándose en el esfuerzo de avanzar, otros tantos abandonan sus proyectos y son  pocos los que llegan hasta el último peldaño. Sin embargo para culminar el ascenso,  nuestras acciones deben estar guiadas por la inteligencia y la sensatez,   para que nuestros triunfos sean triunfos, y no verdaderas derrotas.

Los estudiantes se sumieron en espontáneos diálogos y en algunos casos en ruidosos debates, defendiendo las dos posiciones expuestas, argumentando desde diferentes perspectivas sus planteamientos, desde experiencia ajenas,  haciendo ejemplos en la vida de personas y personajes  que conocían. No obstante había un estudiante que no se involucraba en esta dinámica, hasta que el profesor le preguntó: Y tú hijo,  no has dicho nada, qué opinas al respecto, cuales son los peldaños más importantes de la escalera?

Maestro, repuso pausadamente el joven, creo que los peldaños más importantes son los que se encuentran entre los extremos. Se ha dicho que son los primeros,  pero muchos de los que iniciaron sus proyectos, no coronaron la cima y  no lograron sus anhelos. Se ha manifestado también que son los últimos, pero no  basta solo con alcanzar la cima, porque muchos no supieron disfrutar de las metas trazadas y del éxito alcanzado.  Los peldaños intermedios, son los que  esculpen el carácter y  la personalidad en los hombres, en  algunos  casos haciéndolos vanidosos  y  soberbios, en otros, por el contrario,  convirtiéndolos en solidarios y más humanos.  Estos peldaños son los de obligado tránsito, nadie ha llegado a la meta sin haber tenido que recorrer el trecho fundamental entre la partida y el arribo.

Al terminar la participación del estudiante, el maestro se acomodó sobre su sencilla butaca, diciendo:

Cuánta razón tiene cada uno de ustedes, cuanta sabiduría guardan sus palabras a pesar de sus cortas edades.  Como habrán observado, todos los peldaños son necesarios recorrerlos,  para llegar a la meta con la suficiente madurez e inteligencia.  Para muchos de ustedes los últimos peldaños serán los primeros, porque de ellos se afianzarán para seguir creciendo, solo que  el natural vértigo de las alturas,  la posesión del poder y el disfrute del éxito, pueden transformar a personas sencillas, deshumanizándolas haciéndolas  esclavos del placer y de lo suntuoso. Se han dado casos también,  que algunos alcanzaron la meta con mucho esfuerzo, aunque con dudas siguieron bregando, para descubrir finalmente que no era lo que anhelaron tanto. Los valientes prosiguieron en el trabajo de empezar de nuevo, los otros se abandonaron víctimas del cansancio, no volvieron a luchar por sus anhelos. Por eso siempre es necesario distinguir bien nuestras metas y sueños, diferenciar  antes de emprender el trabajo de iniciarlos.  Pero aun equivocándonos,  los errores y  los tropiezos fortalecen la experiencia y  la existencia misma, sirven  además,  de impulso para que nuestras vidas cambien y alcancemos lo que de verdad queremos ser.  Además, nunca se olviden que la grandeza de sus sueños, será del tamaño de la escalera que han imaginado.

Lograr el éxito es como alcanzar la cima de la montaña, te ha costado preparación, esfuerzo y sacrificio, pero cuando la coronas, las recompensas son increíbles, no se imaginan las  diferentes sensaciones de tranquilidad, satisfacción  y la  libertad que se ha alcanzado.

Debemos tener en cuenta también,  que muchos hombres asocian el éxito con el dinero, empero en mi larga existencia he conocido ricos muy pobres, porque solo tenían riqueza y he observado pobres muy ricos, que a pesar de su precariedad económica reunían dones y valores que le otorgaban grandeza. Finalmente el triunfo será trascendente,  en la medida que se  siga siendo altruistas. Si se ha alcanzado la victoria con esfuerzo y honestidad, servirá de paradigma a los que vienen después de nosotros,  pero definitivamente será mayor,  cuando se encuentre al servicio de los demás, en especial de los desposeídos, de los excluidos y de todos aquellos que necesitan la palabra de aliento, el abrazo del hermano y  el apoyo del amigo.      




viernes, 10 de julio de 2015

CUENTO DE MI TIERRA





LA HILANDERA DE LA LUNA.

Esta historia me contó mi abuela, sentada en un banco de madera en la puerta de nuestra casa, tejiendo diestramente con sus ágiles manos y sus hermosos ojos miraban el lejano  horizonte, como queriendo recordar un trecho de su larga y sabia existencia. Mientras me refería lo siguiente:

Si en las noches serenas, aquellas sin nubes e  inundada de millones de estrellas, miras  detenidamente a la  hermosa luna llena, distinguirás claramente la silueta de una mujer sentada con su hilado, quien labora sin descansar desde tiempos  inmemoriales. ¿Sabes por qué se halla esa señora en medio de la mama killa? – Como no obtuvo respuesta prosiguió -  En  realidad es un castigo hacia una hija,  que no supo prodigar los cuidados y el amor a su madre, en la más difícil etapa de la vida;  la vejez. Fíjate hijo,  muchos de los padecimientos que sufrimos los hombres, son secuela de nuestras malas acciones, que son castigados por los dioses.


La historia es la siguiente -continuó – se trata de la única hija que había criado abnegadamente una humilde madre, no obstante cuando ésta  envejeció, en vez de cuidarla y protegerla,  la maltrataba y humillaba.  La progenitora sufría a solas y en silencio tanta desdicha. Una noche Juanita  – que así se llamaba la ingrata hija – se había negado a regalarle un platito de mazamorra, dejando que durmiera  sin alimento a la buena mujer. Mientras Juanita sin remordimiento se echó a descansar tranquilamente.   No obstante  tuvo un sueño, en donde una desconocida le advirtió: Si tú sigues tratando mal a tu mamita, a esa mujer que tanto te quiere, los dioses te castigarán. Tu trabajo será de hilandera por toda la eternidad. Al despertar la mujer,  no tomó con importancia la advertencia de ese extraño sueño y tampoco se arrepintió ni  modificó su conducta.

Cuando falleció la anciana,  secuela de los pocos cuidados y del desamor, Juanita se había quedado sola. Su mal carácter alejó a todo hombre que pretendió desposarla, por la necesidad tuvo que dedicarse al difícil trabajo de convertir lanas en hilos. Fue entonces que durante un sueño la misma mujer se le apareció y le dijo:

Te advertí Juana, no aprendiste a querer y a cuidar a tu madre, hoy te has convertido en la hilandera que te prometí, pero tu castigo no  terminará en la tierra, se prolongará  aún en la otra vida.  Juanita falleció después de haber trabajado en forma larga y penosa. Efectivamente los dioses cumplieron con el castigo, todavía puedes observar a Juana, sentada con su rueca en el astro plateado, hilando las nubes del firmamento, que a diario los dioses mandan llevar para que nunca descanse.

Nunca te olvides hijo, concluyó, que el mejor tiempo que empleamos los hombres en esta vida, es el que se regalamos a nuestros hijos cuando son pequeños y a los  padres cuando son ancianos.



                                    
  
                                                           ATARDECER SANLUISINO

martes, 16 de junio de 2015

SALVEMOS WACHUKOCHA





SALVEMOS HUACHUKOCHA (WACHWAQUCHA) *

El topónimo del nombre de esta laguna proviene del quechua wachwaqucha, que significa, laguna habitada por wachwas. Esta es una hermosa ave con plumaje blanco y negro, un poco más grande que los patos domésticos, habita y se reproduce  sobre los cuatro mil metros de altitud, sin embargo hoy se encuentra en peligro de extinción por la voracidad y la irracionalidad humana.

Hace uno días en el aniversario de la provincia, se han desarrollado un conjunto de actividades entre ellas la promoción del turismo y el sano esparcimiento  de nuestros paisanos, visitando la laguna de Wachukocha, movilizando algunos cientos de personas.   Es una buena iniciativa sin embargo existen algunas reflexiones que se tiene que hacer al respecto.

PRIMERO.- La gestión anterior sin un criterio técnico mínimo,  pretendió promocionar este paisaje natural implementando una pequeña infraestructura y ciertos equipos  para promover el turismo en nuestra provincia. No obstante esta buena intención fue  visiblemente contraria a la sostenibilidad de este recurso, cuando la primera medida debería ser el represamiento de esta laguna. Lo peor es que asignaron más de 200 mil soles cuando toda la  obra ejecutada no sobrepasa de los 50 mil soles, evidenciando un acto más de corrupción de esa gestión.  En forma anecdótica y como siempre, en nuestro pueblo, la carreta se encuentra  delante de los bueyes.

SEGUNDO.- Ese mismo proyecto,  instaló una tirolesa al lado este de la laguna, absurdamente con una gradiente de aproximadamente 45 grados, constituyendo un grave peligro para la integridad física de los  visitantes que intenten hacer el recorrido. Pero no solo este error técnico,  cruza temerariamente la carretera que se dirige hacia la provincia de Huari. Con el temor de equivocarnos, porque no somos especialistas en el tema, esta tirolesa podía haber cruzado la laguna en la parte central,  con una ligera inclinación y garantice  un paseo seguro y placentero.

TERCERO.- Los que hemos transitado por esta laguna algunas décadas, observamos que el tamaño de este recurso natural ha disminuido en forma alarmante, seguramente en los últimos treinta años ha perdido por lo menos una tercera parte de su dimensión. Tuvimos la oportunidad de ingresar a la laguna, pero para nuestra sorpresa en la parte casi central,  la profundidad no excedía del metro tocando una masa lodosa, alertándonos su pronta desaparición. El caso es más alarmante, cuando   peor en los meses de estío,  la parte sur-este de nuestra emblemática  laguna,  se convierte en una porción de lodo más que agua, lo que no va permitir el desarrollo de seres vivos mayores que habitan los recursos hídricos de este piso ecológico. Es urgente construir un dique en el desaguadero de la laguna, para que se recupere medianamente el espejo de agua, la dimensión y el volumen que  tuvo alguna vez este recurso.

CUARTO.-  La visita masiva de cientos de personas a este recurso natural, no es una estrategia saludable para la sobrevivencia de este recurso y las especies que habitan, puesto que llevan contaminación y ahuyentan a las aves que habitan y se reproducen en sus riveras y alrededores. Si bien el gobierno local ha tratado de propiciar un  sano esparcimiento de los paisanos en este lugar, parece que se han equivocado, porque el entretenimiento no puede ser a costa de la integridad de uno de los pocos recursos turísticos que tiene la provincia. Además,  ojalá que la cantidad de desechos que ha producido la visita, no solo hayan recogido, sino también hayan devuelto a la ciudad,  sin haberlo arrojado a alguna quebrada o acequia que abunda en los alrededores. Estaremos pendientes.


Nuestra laguna Huachukocha, si no se toma las precauciones necesarias y oportunas,  es una joya natural que pronto va a desaparecer.

* Si nos fijamos bien, la linea amarilla, señala la ribera de la laguna y los puntos en rojo, señalan la parte central de la laguna y la invasión del lodo.

martes, 26 de mayo de 2015

EN ESTE ANIVERSARIO, NO TODO ES PARA CELEBRAR.......




TRES LACRAS QUE DESVANECIERON LA MORAL Y LAS BUENAS COSTUMBRES EN NUESTRO PUEBLO

PAISAJE SANLUISINO

Hasta hace solo una década, San Luis mi pueblo, nuestro pueblo, era un lugar tranquilo, hospitalario y de buenas costumbres. No ha pasado mucho tiempo, para que esta tranquilidad se haya derrumbado.  Claro,  nuestro distrito tampoco no era el paraíso , arrastraba problemas de diferente naturaleza, pero  la delincuencia, la inseguridad y la degradación moral eran parte de las grandes ciudades y parecía  que nunca iban a llegar, o tal vez se demoraría un buen tiempo. No obstante, sin que pase muchos años, la degradación moral llegó como un vendaval, arrasando las buenas costumbres y el buen vivir, contaminando con su veneno  a viejos, adultos y  jóvenes, dejando a muy pocos ciudadanos intactos, con  una autoridad  y solvencia moral. Tres fueron y son las lacras que en este tiempo se encargaron de dinamitar  la moral de nuestro pueblo, persistiendo y  aferrándose a sembrar la deshonestidad, el saqueo a las arcas ediles y el enriquecimiento fácil.

Una primera lacra, fue protagonizada por llamados popularmente felipillos. Estos  fueron los pioneros en introducir  la corrupción y la disociación en el  distrito y  la provincia. Se presentaron como los salvadores del pueblo, como los adalides en contra de la corrupción y los portadores de la  honestidad. Pasado los años, se transformaron, solo vieron beneficios en las arcas fiscales, solo vieron provecho personal y  convirtieron al municipio en un botín.   De este grupo,  más tarde saldrían los nuevos ricos de San Luis, pero también los delincuentes de saco y corbata, perseguidos por la justicia, pero que a la fecha, gracias a lentitud y corrupción del Ministerio Publico y el Poder Judicial,  gozan todavía de  libertad  y de los beneficios del dinero sustraído.

Los waripillos fueron la segunda peste que arrasó San Luis, como siempre se presentaron como los justicieros y moralistas, los nuevos luchadores contra la corrupción, pero en vez de mitigar la situación y limpiar la podredumbre,  la fortalecieron y se hundieron en el lodo de la corrupción y el desgobierno, sin horizontes ni visión elemental. No cabe duda que venían con más ambición que ideas, con más hambre que dignidad.  De esta lacra saldrá otro grupo de nuevos ricos, claro, con el dinero del pueblo,  aquellos que pintaron las paredes, arengaron, defendieron y sirvieron al candidato y al alcalde. Los culpables  fueron propios y extraños, pero más los primeros que los forasteros, porque se mezclaron y zambulleron en el oscuro y nefasto fango de la corrupción. No obstante,  muchos de estos son forasteros, un día se marcharán con los bolsillos llenos de plata, seguramente a lugares en donde les recuerde poco la conciencia, pero los paisanos que colaboraron con esta lacra, no serán perdonados ni olvidados.

La tercera lacra, creció al amparo y  el  alimento de las dos anteriores,  se presentó con al menos tres caretas distintas, pero todas como secuela de la percepción de jóvenes y adultos, del fácil enriquecimiento de los que nunca trabajaron y estudiaron, de los que nunca derramaron una gota de sudor, ni quemaron sus pestañas, ni se esforzaron, pero  hallaron sin dificultades el dinero a la vuelta de la esquina. La primera faceta de la tercera lacra, se manifestó a través de la delincuencia y la extorsión, porque muchos jóvenes optaron por este camino fácil, para que el  dinero de la corrupción,  se comparta y no se quede solo en los bolsillos de los ladrones.  La segunda se manifestó cuando los sanluisinos de padres y madres y nacidos en esta tierra, se vendieron miserablemente a la corrupción, optaron por unas monedas y traicionaron al lugar que les vio nacer, confirmando que si los  dueños no cuidan su casa, menos cuidarán los inquilinos.  La tercera careta lo asumieron los pasquineros, que se encargaron de sembrar insultos y manchar honras de  niños, mujeres y ancianos, incluyendo a los muertos, expresando  un odio y resentimiento feroz,  mostrando los más indigno y  ruin de la humanidad.  Seguramente en ningún otro pueblo se haya abusado tanto de esta insana y cobarde práctica,  como se ha hecho aquí.

Estas tres lacras tienen que ser derrotadas, es el deber de las personas que quedan limpias y de  las nuevas generaciones de sanluisinos.  Es el reto y desafío, de los paisanos que realmente amamos a esta tierra. Es nuestra responsabilidad de quitar la mácula  que han dejado los embusteros, los aventureros,  los corruptos y los sedientos de la riqueza fácil. Claro que no será tarea fácil. Estos tres grupos han postrado nuestra provincia en una orfandad moral espantosa, pero no convertirán a San Luis y a la provincia en pueblos sin rumbo ni destino.


Ojalá no se cumpla el dicho de un sacerdote que dejó esta provincia, harto de estos problemas:  San Luis,  padece un cáncer que nadie lo puede curar.