PUENTE PUKAYAKU

Cruza el río Yanamayo y es parte del camino inka.

LAGUNA DE PEROLKOCHA

Difícil de llegar pero vale la pena.

PIRUSHTU DE KONDOR

Centinela de San Luis, sobre Roqruwarka

FLOR DE SHAQAPA

Orquidea andina, que crece sobre los 4000 m.s.n.m.

MONOLITO CON LA FIGURA DE JAGUAR

Encontrado en centro poblado de canchabamba.

sábado, 22 de abril de 2017






DESDE EL MEDIO SIGLO             
Considero que cumplir cincuenta años, es de hecho una suerte para una gran mayoría de hombres. Porque muchos otros no llegaron a esta edad y se ausentaron antes de saborear la madurez y sensatez de esta importante etapa de la vida. Dejaron obras inconclusas, proyectos pendientes y quizás promesas por cumplir. Se fueron tempranamente, Mariátegui, Vallejo, Valdelomar y cuantiosos peruanos ilustres,  haciéndonos sentir sus ausencias, solo permitiéndonos imaginar su posterior vida y obra, dejando en el mundo de las conjeturas su valiosa contribución a la peruanidad y al mundo entero.  Imaginemos a los compatriotas ilustres citados bordeando los setenta años, reflexionando, escribiendo con su talento, seguramente sus obras hubieran consolidado su producción, porque muchos intelectuales manifestaron su verdadera dimensión, después de los cincuenta años.

Para el común de los mortales, de los hombres de a pie como el quien escribe, cumplir el medio siglo es ya un capital. Nos ha permitido mirar la vida, desde el tiempo y la experiencia, haciéndonos en algunos casos replantear nuestra propia existencia, en otros consolidar lo que hemos hecho y pensado hasta hoy. Seguramente los cincuenta representan la consolidación de la familia, los hijos, el dominio del oficio, el perfeccionamiento en la profesión y en general algunas metas parcial o totalmente alcanzadas. Para las personas que hemos alcanzado esta edad, es sin lugar a dudas un periodo de intensa reflexión, de una mirada hacia atrás, para hacer un balance de lo que se ha hecho, lo que no se hizo y lo que aún queda por hacer. Es el momento de renovar nuestros compromisos, de vivir intensamente cada día, aun sabiendo los pocos años que nos puedan quedar, o tal vez, la longevidad que el destino nos puede regalar.

Los cincuenta años posee la claridad de comprender absolutamente la brevedad de la vida humana. No hace mucho que nuestros padres, veían con complacencia el inicio de nuestra  vida adulta, mientras nosotros  los observábamos con satisfacción su relativa juventud.  Recuerdo con nostalgia y como si fuera ayer, caminábamos por la calles con mis hijos cogidos de las manos, hoy han crecido presurosamente y muy pronto estarán ellos haciendo lo mismo con su descendencia.  No hace mucho alardeábamos de nuestras dos o tres décadas de vida, de las virtudes y fortalezas de la juventud, empero los cincuenta nos sorprenden de la manera menos esperada,   sin mayores anuncios, sin campanazos, alertándonos para abandonar aquellos hábitos que deterioran la salud física, de las conductas que ocasionan inquietudes y preocupaciones. El medio siglo parece realmente larguísimo, pero cuando se ha vivido y transcurrido, es tan corto y fugaz que nos cuesta creer que ha pasado.

Las cinco décadas, como se ha dicho, constituye un periodo de modificaciones y permanencias. Por un lado se transforman conductas habituales, patrones y estilos de vida que hasta esta época lo teníamos como normales y consentidos, pero por otro lado, en este lapso se afianzan otros pensamientos, actitudes y hábitos. Las dudas e incertidumbres se van desterrando o se van transformado en verdades, en algunos casos los cambios son tan radicales que muchos incendiarios se convirtieron en bomberos. En esta edad, nos hacemos libres de los fundamentalismos, de cualquier dogma, desterramos definitivamente toda forma de fanatismos. Si alguna vez en nuestra azarosa juventud abrazamos ideologías y concepciones políticas de manera febril, en este periodo,  analizamos,  reflexionamos profundamente antes de proferir la palabra, de dar la promesa y de tomar decisiones.  Afortunadamente las sacralizaciones de libros y personas han sido para siempre proscritas. A los 50 años alcanzamos la condición de libertos, dejamos atrás prejuicios, estigmas y estereotipos que aún sobreviven y que nos han esclavizado todavía.  

A los cincuenta seguimos aferrados a la presencia de Dios en nuestras vidas, de quien tantas veces nos alejamos y otras tantas lo volvimos a buscar. Estamos convencidos que la inmensa belleza y perfección de la naturaleza, solo pudo haber logrado una mano maestra y superior; sin embargo cuando miramos la otra gran creación, la humanidad, la de nosotros los hombres, nos descorazonamos, hallamos tanta desigualdad, injusticia e irracionalidad, que es difícil creer que esa misma mano maestra la hizo.  De ahí que vivamos agobiados, por esta gigantesca contradicción entre lo humano y lo natural, albergando en nuestro ser persistentes e intermitentes dudas sobre esta cuestión. Acrecienta nuestro pesar el hecho que el propio hombre esté llevando el caos a esta perfección, dispersando barbarie a su única patria, la tierra.  Nunca, en la historia de la humanidad, los hombres habíamos conseguido alcanzar los niveles de desarrollo científico y tecnológico como hoy, pero tampoco ha emergido como en los últimos tiempos, lo más ruin y lo más primitivo de esta creación.

En esta etapa de la vida, también estamos seguros que los hombres a través de la historia han inventado “teorías” para justificar las desigualdades y conservar el orden establecido. Han escrito cientos de libros, defendiendo toda forma de inequidad, desde la antigua biblia, pasando por el universal Aristóteles, el cerebro más completo de la antigüedad, hasta de Adolfo Hitler y su demencial nazismo, haciendo apología en su tiempo y contexto, de la esclavitud, de la servidumbre, del saqueo de recursos y del genocidio.  A los cincuenta, todas estas ideas nos parecen grotescas y absurdas, los acontecimientos secuela de su concreción, simplemente bestiales. Tenemos el convencimiento que entre los humanos solo hay diferencias culturales y físicas, pero después somos tan o más iguales que una subespecie de primates.
   
En este tiempo nos volvemos a convencer que el éxito personal, nuestro propio éxito, no sirve de mucho cuando el destino de las personas que más queremos no fueron las ideales o cuando sus sueños y anhelos no se cumplieron.  Definitivamente nuestros logros no son ni grandes ni significativos, cuando nuestros hijos no están alcanzando sus propias metas   o se fueron por un camino distinto del que le habíamos sugerido o quizás señalado. Esto no quiere decir que nuestros hijos sean los responsables de cumplir los anhelos que no alcanzamos y sean los operantes de nuestros sueños.  En verdad nuestra vida no ha alcanzado plenitud, cuando nuestros descendientes peregrinando por la vida y ante una bifurcación que se presenta tantas veces en nuestra existencia, prefirieron alejarse del bien, de la convivencia pacífica o se introdujeron en el mundo de la trivialidad, de los placeres e incluso de los vicios. En este caso concluyentemente, no hemos ganado.

Al iniciar el segundo medio siglo de la vida, estamos seguros que el dinero no es tan importante como cuando teníamos treinta, si bien el metal facilita lo más elemental de la vida,  jamás cubrirá lo más valioso del ser humano, la espiritualidad.  Muchos hombres se pasan la vida trabajando excesivamente con el propósito de acumular la riqueza material, dejando de lado aquellas pequeñas pero valiosas manifestaciones aparentemente intrascendentes, pero que nos convierten en verdaderos seres humanos. Otros hombres han recurrido a medios vedados para acopiar fortuna, haciendo saltar en pedazos su decencia y dignidad, hundiéndose en el légamo de la deshonestidad y la miseria moral.  Estamos seguros también que la posesión del dinero no es sinónimo de éxito, en todo este tiempo hemos conocido a personas con mucho dinero, con mucha riqueza material, pero con una miseria moral inconmensurable. Indudablemente, la vida del hombre solo es trascendente, cuando comparten lo que se atesora y no se ha guardado todo para sí. Los lauros y distinciones más significativas, se empequeñecen y son banales cuando la vida está atravesada por la ambición, el individualismo y el propio gozo. 

A los 50 estamos también convencidos, que la felicidad nunca es plena y perfecta. Ningún hombre podrá ser feliz completamente, mientras alguien a quien uno ama, sufra, o cualquier otro ser humano en nuestro entorno sienta dolor. A no ser que hayamos construido una dura costra o caparazón de desamor e insensibilidad sobre nosotros.   La felicidad es momentánea, fugaz y definitivamente no se encuentra en la riqueza material expresada en lujos, placeres y excesos. La felicidad, si existe, solo se manifiesta en la paz interna, el sosiego consigo mismo, el haber extirpado los desvelos a causa de las carencias o de las ambiciones extremas. La felicidad debe radicar en la tranquilidad de nuestra conciencia, en el hecho de no haber causado dolores y sufrimientos a nuestro prójimo.  La felicidad debe ser un acto de compartir, de proceder con solidaridad en la adversidad de los demás.

EL medio siglo puede significar además, el inicio del fin o del renacimiento, puede convertirse en el principio del final o del nuevo emprendimiento. Las cinco décadas jamás deben constituir una genuflexión, ni material ni moral, sobre todo si se ha vivido o se ha tratado de vivir (aun sin lograrlo) al servicio de los demás y nuestra conducta haya sido guiada por la honestidad y la transparencia.  Pero si el destino nos regala algunos años o décadas a nuestra azarosa existencia, acompañados de sensatez y autonomía,  seguramente los sesenta, setenta y aun los ochenta años, sean también épocas tan importantes como cualquier otra etapa de desarrollo humano, con la singularidad de que la visión de la vida y del mundo, aún sean más ricas y vastas. Seguramente no hay etapa de la vida humana, que sean infecunda y poco valiosa, la adultez joven y mayor, deben seguir siendo periodos de introspección, de referencia,   de utilidad para sí mismo y   para los demás.





sábado, 25 de marzo de 2017





A PROPÓSITO DE HUAYCOS, CORRUPCIÓN Y CLASE POLÍTICA.

Las declaraciones del presidente ecuatoriano Rafael Correa, sobre las políticas y cultura de prevención nos hacer recordar que tenemos una de las peores clases políticas de América Latina. Corrupta, cortoplacista, parasitaria y antipatriótica. Los recientes acontecimientos y nuestra historia republicana nos recuerdan que este sufrido país, ha sido siempre presa de la corrupción, la voracidad de la clase política y de la ferocidad de los fenómenos naturales. Una ha contribuido decididamente para que los efectos de la otra sean realmente catastróficas. Pero como siempre los que padecen esta falta de visión, de la carencia de honestidad, son siempre los más necesitados, los excluidos, pero que aun sin querer, siguen empujando los vagones a falta de una locomotora que arrastre el país hacia el progreso.

Estas desventuras, una humana y otra natural, acompañan a los peruanos de manera recurrente. La corrupción no ha dejado de azotar el país desde los tiempos aurorales de la república (1) y los desastres naturales son parte de esta escabrosa geografía, que nos castiga desde tiempos inmemoriales.  Pero este país, nuestro amado Perú, es realmente un territorio malévolo y hostil o es por el contrario un espacio benéfico y acogedor?

Los más optimistas señalan que el Perú es un país maravilloso, con una historia milenaria e ingentes recursos naturales. Posee regionales longitudinales y altitudinales que muy pocas naciones ostentan. Tiene casi todos los climas del mundo, en donde se puede cultivar diversos productos y sin excepción.  A esto se agrega sus diversas virtudes como su gastronomía, sus hermosos paisajes, su música, su variedad idiomática, su acendrada fe, el emprendimiento y habilidad de su gente, etc. Señalaba un viajero italiano en el siglo XIX, con cierta exageración, que el Perú era un mendigo sentado en un banco de oro.

Mientras los pesimistas afirman que el Perú no es una perfección como se cree. Nuestra angosta costa es regada solo por medio centenar de ríos, poco caudalosos, que bajan de las serranías pero no satisfacen las demandas hídricas del desierto costeño y su mayoritaria población nacional. Los andes serranos, pese a que en sus entrañas albergan grandes recursos mineros y  han solventado tantas veces fallidos crecimientos económicos, por un lado,  han servido de barrera separando la costa de la selva, dificultando la consolidación del estado,  y por otro lado, su explotación ha causado inmensa contaminación, cuyos daños son  irreparables como en la sierra central por ejemplo. Mientras en nuestra selva, la mayor parte de este territorio es inundable. Hasta hoy se solo se aprovecha de manera ineficiente e irracional los recursos forestales que alberga. Lastimosamente los ríos más grandes discurren hacia la amazonia, espacio en donde no hace falta tanta agua, por eso con pesimismo afirman: Dios hizo al mundo, pero deshizo al Perú. (2)

Si buscamos el justo medio y nos comparamos con otros países, como en todo paralelo encontraremos virtudes y defectos, ventajas y desventajas, debilidades y fortalezas, amenazas y oportunidades.  En realidad, el Perú como cualquier país o espacio geográfico está expuesto a distintos fenómenos de carácter telúrico, sin embargo podemos afirmar con cierta seguridad que se encuentra con mayores ventajas y ciertos privilegios, incluso que aquellos países que se encuentran con mejores índices de desarrollo. Dicen los entendidos que el territorio en sí, no es determinante, ni sus recursos, ni su ubicación y sus gentes.  La diferencia la hacen en gran medida sus líderes, sus dirigentes, sus políticos, su clase política (3).  Un país avanza hacia el desarrollo en la medida que sus gobernantes tengan visión, tomen las decisiones más adecuadas para el despegue, se despercudan de prejuicios para unir férreamente a sus habitantes y antepongan los intereses nacionales a sus apetitos personales o de grupo. Chile, nuestro vecino del sur, constituye un buen referente a tener en cuenta.    
En nuestro país la clase política ha sido y sigue siendo incapaz, mediocre y corrupta. Nunca tuvieron un verdadero compromiso y amor para hacer de este territorio un gran estado como lo fue en el pasado. Hoy nos lamentamos de errores que consuetudinariamente hemos cometido y seguimos perpetrando. Los   errores y miserias de los gobernantes y las arremetidas de la naturaleza no nos han servido de lección ni escarmiento. Solo en estos suelos se puede observar con asombro, que un puente centenario puede resistir mejor el embate de la naturaleza, que un puente construido con la más alta tecnología.
   
La tragedia de este verano en las principales ciudades de la costa peruana obedece a un conjunto de factores que la clase política no fue capaz de resolver. No existen mayores culpables que aquellos que gobernaron sin la menor previsión durante el último siglo, como también son responsables los sucesores que no fueron capaces de reorientar, enderezar las decisiones insensatas y tomar decisiones de acuerdo a las demandas demográficas. Lima en la actualidad es un monstruo ingobernable.  La sobrepoblación, la carencia del agua, la inseguridad, la contaminación, la congestión vehicular, son problemas que están ahogando a esta inviable ciudad. Claro, y los responsables bien tranquilos, casi cómodos, porque las secuelas de los desastres no les afectan.

En esta línea de reflexión, las migraciones que se dispararon a partir de la segunda mitad del siglo pasado, produjeron verdaderos invasiones humanas hacia las ciudades costeñas. La búsqueda de oportunidades y la mejora de las condiciones de vida, obligaron a abandonar los lugares de origen a humildes campesinos y compatriotas sumidos en la pobreza y el analfabetismo.  Como en la actualidad,  los elevados precios de  terrenos  y viviendas y la carencia de una política de desarrollo urbano, obligaron a los provincianos a instalarse precariamente en desiertos, arenales, cauces de ríos, acantilados y escarpadas colinas, que luego los mismos políticos legitimaron y legalizaron con sendos documentos,  ratificando  su conformidad.

Hoy nos lamentamos de las consecuencias de la falta de previsión, pero aún faltan por llegar otros mayores desastres. Los numerosos edificios, levantados en el boom de la construcción, que hoy lucen y han invadido la ciudad, ojalá no colapsen por su gran dimensión, por carecer de estándares mínimos y haber sido construidos en terrenos inapropiados. Pero otra vez, en presencia, complacencia y autorización de aquellas autoridades que luego van a acudir con sus rostros compungidos pero cínicos, a socorrer a aquellos ciudadanos que con su irresponsabilidad van a terminar de convertirlos en víctimas.  

(    

                                                     
(    1)     Ver Historia de la Corrupción en el Perú. Alfonso Quiroz. 2013
     2)      Ver Geografía Económica del Perú. Emilio Romero. 1960

(    3)      Ver “Por qué fracasan los países. Los orígenes de la prosperidad y la pobreza”   D. Acemoglu y J.       Robinson. 2014.

jueves, 16 de febrero de 2017





ENFOQUE DE GÉNERO Y CURRICULO NACIONAL.

El estado a través del Ministerio de Educación ha lanzado el Currículo Nacional de Educación Básica mediante R.M. N° 281-2016-MINEDU. La implementación de este instrumento de gestión pedagógica no hubiera llamado tanta atención de no ser que se incluye en este documento un cuarto enfoque relacionado a la igualdad y género (1). Algunos grupos conservadores interesados y aun comunicadores sociales manejando una información sesgada y arbitraria están desinformando a la opinión pública nacional, argumentando que promueve la homosexualidad entre los niños, niñas y adolescentes de la educación pública peruana.

El cuarto enfoque del Currículo Nacional de Educación Básica, sobre igualdad de género, la manzana de la discordia del curriculum a implementarse, sostiene: “La Igualdad de Género se refiere a la igual valoración de los diferentes comportamientos, aspiraciones y necesidades de mujeres y varones. En una situación de igualdad real, los derechos, deberes y oportunidades de las personas no dependen de su identidad de género, y por lo tanto, todos tienen las mismas condiciones y posibilidades para ejercer sus derechos, así como para ampliar sus capacidades y oportunidades de desarrollo personal, contribuyendo al desarrollo social y beneficiándose de sus resultados”. Como observamos no contiene ningún elemento que vulnere la formación del niño, niña y adolescente que concurre a la educación pública.

No debemos soslayar que la sociedad peruana es típicamente machista.  Fomentamos desde el hogar y fortalecemos en la escuela el privilegio de los “roles”(2) masculinos en desmedro de los femeninos. La secuela es inmediata, la vulneración de los derechos de la mujer, disminuyendo las oportunidades de su crecimiento personal y profesional. Ha costado mucho al país y al mundo entero las conquistas de los derechos de las mujeres, el acceso a la educación, al sufragio, a la representatividad en la esfera política (3) y aún se ignora el precio y el tiempo que va significar la disminución y la desaparición de estereotipos y violencia en contra de las mujeres.

Por otra parte, las consecuencias también la sufrimos los varones. Los estudios de género y violencia demuestran que la educación patriarcal y machista que aun impartimos (reitero en el hogar y en la escuela) repercute negativamente en la salud física y mental de los varones.  Sería importante reflexionar y no perder de vista las siguientes cifras: La población carcelaria, los índices de criminalidad, el consumo de drogas y el alcohol y las tasas de suicidios masculinos. Por eso no es de extrañar que el promedio de vida de las mujeres es mayor que la de los varones (4).   Estos elementales indicadores deben servir de alerta sobre nuestros patrones culturales de crianza, de los estereotipos que expresamos a diario y de un conjunto de prejuicios que tenemos los varones respecto a las damas.

La ley penal representa el castigo con largos años de prisión a varones que maltratan y quitan la vida a indefensas mujeres. Solo una adecuada y pertinente educación a las niñas y niños podrá disminuir las cifras espantosas que tiene el país de diferentes tipos sobre violencia contra la mujer. El enfoque de equidad de género, busca fundamentalmente fomentar una valoración sana y respetuosa del cuerpo e integridad de las personas; eliminar las   distinciones entre estudiantes varones y mujeres, asegurar  la asistencia de las estudiantes que se encuentran embarazadas o que son madres o padres de familia, reconocer el valor inherente de cada persona, por encima de cualquier diferencia de género y a actuar de modo que se dé a cada quien lo que le corresponde, en especial a quienes se ven perjudicados por las desigualdades de género. Por eso es necesario recordar ese viejo adagio del sabio griego “educad al niño y no castigareis al hombre”.


Por lo demás, en el Currículo Nacional de Educación Básica y su “polémico” enfoque de igualdad de género, solo existen un conjunto de buenas intencionalidades para educar al niño, a la niña y a los adolescentes y ser parte de un país más democrático, de una sociedad más justa y feliz. 



(1) La R.M. N° 281-2016-MINEDU, incluye además un conjunto de enfoques que promueve la educación integral del estudiante, estos son:
  - Enfoque de derechos.
  -Enfoque inclusivo o de atención a la diversidad
  -  Enfoque intercultural.
  -  Enfoque igualdad de género
  -  Enfoque ambiental
  -Enfoque orientación al bien común
  - Enfoque búsqueda de la excelencia
(2)  Los especialistas señalan que en realidad no hay roles distintos entre varones y mujeres. Las mujeres pueden ejecutar cualquier actividad que desarrolla el varón. Excepto por las diferencias bilógicas como el caso de la mujer de dar a luz y amamantar por ejemplo.
(3)  La primera referencia normativa a la aplicación de la cuota electoral de género en nuestro país se dio a través del artículo 116 de la Ley Nº 26859, Ley Orgánica de Elecciones, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 01 de octubre de 1997, que estableció: “Las listas de candidatos al Congreso deben incluir un número no menor del 25% de mujeres o de varones”. Dicho dispositivo fue modificado por el Artículo Único de la Ley Nº 27387, publicada el 29 de diciembre del 2000, cuyo texto es el siguiente:Las listas de candidatos al Congreso en cada Distrito Electoral deben incluir un número no menor del 30% de mujeres o de varones. En las circunscripciones en que se inscriban listas con tres candidatos, por lo menos uno de los candidatos debe ser varón o mujer”.
(4)  Ver Benno de Keijzer.  Hasta donde el cuerpo aguante: Género, Cuerpo y Salud Masculina



 “


martes, 17 de enero de 2017





DE CÓMO SE FUERON CORROMPIENDO LOS SUSTANTIVOS QUECHWAS

                    “….Entró por Sausa, que los españoles corrompieron dos  letras,  llaman Jauja, 
una hermosísima provincia de más de treinta mil habitantes.... “
                                                                  Los Comentarios Reales. Inca Garcilaso de la Vega.

Dicen los entendidos, que la lengua constituye uno de los elementos culturales más valiosos que ha creado el hombre. A mi modesto entender es el más significativo, sin la comunicación verbal, la humanidad no hubiera logrado la jerarquía que posee en la naturaleza. Muchas creaciones e inventos han sido instituidos, en algunos casos hasta por un accidente o por una casualidad, pero el idioma no sólo ha evolucionado con el propio hombre, ha sido compañero y testigo de su hominización y representa una de las cuestiones más importantes que distingue al hombre del animal. El idioma no solo es un conjunto de palabras y signos, es un medio que une a los hombres, que los identifica entre sí, expresa ideas, sentimientos,  modos de ser, de pensar y actuar. De ahí que no se admite el deterioro o pérdida de cualquier lengua, pues cuando un pueblo pierde su idioma, nunca será el mismo.  

En nuestro país sobreviven 47 lenguas nativas, muchas de ellas en peligro de desaparición. Pero el caso del quechua es particular, ha sobrevivido cinco largos siglos, pese a haber sufrido una severa desvaloración y desprecio por los sectores dominantes. Nuestro idioma ha padecido prohibiciones y notables modificaciones en forma sistemática e intencionada (1). Muchas palabras han sido transformadas, pero los más afectados han sido los sustantivos, perdiendo casi irremediablemente su pronunciación, escritura y significado primitivo. El problema es que aún no comprendemos la dimensión del asunto, seguimos deteriorándola sin comprender la importancia de la lengua materna,  en la historia del grupo humano y en la construcción de una identidad personal y colectiva. 

Una primera transformación, sufrieron los nombres de los pueblos conquistados. Muchos de ellos han sido cambiados por otras nominaciones cristianas y en otros casos conservaron el suyo con modificaciones notables. Por ejemplo el sustantivo Cuzco, nombre emblemático de la cultura quechwa, aun desata contradicciones que hasta hoy no se superan, todavía está en discusión si el nombre original, si fue qosqo o qusqu, qozqo o quzqu, si el topónimo significa ombligo del mundo o la piedra en donde se posó la lechuza y cómo evolucionó hacia el nombre Cuzco o Cusco que actualmente ostenta (2). Así se podría citar decenas y centenas de nombres que fueron modificados por el verbo y la pluma de quienes invadieron nuestro territorio.

En otros casos, los conquistadores fieles a sus creencias religiosas, introdujeron nombres de santos, pero tuvieron por lo menos la sensatez de acompañarlos con los nativos, verbigracia, San Andrés de Llamellin, San Luis de Chuquipampa, Santo Domingo de Huari, San Martin de Chacas etc. En algunos casos fue mucho más dramático, soslayaron las designaciones de los pueblos nativos e impusieron los suyos, borrando definitivamente las nominaciones originarias de nuestros pueblos y ciudades.  A diferencia nuestra, muchas sociedades no conquistadas, conservan su denominación desde tiempos inmemoriales y en coherencia a ello diversos pueblos y naciones, han tomado y ostentan con orgullo los nombres de sus lenguas.

Hemos asignado significantes y significados que no tienen ninguna relación con el idioma nativo. Por ejemplo el nombre de la Cueva de Guitarrero (sitio arqueológico que testimonia la presencia del hombre y de los inicios de la agricultura en Ancash) no tiene ninguna relación con el lugar, sus características y el propio idioma nativo. Cuando en realidad el nombre debe haber sido kitarikuq, que deviene de las palabras kita, reservorio y rikuq, parecido a, es decir lugar que se parece a un reservorio. O sin ir lejos, el sustantivo Pastoruri (símbolo del cambio climático) es un hibrido entre el español y el quechua, cuando en realidad debe haber sido pashtaqruri (pashtaq que revienta o manantial y ruri, al interior de) que significa que revienta dentro, o manantial que se encuentra en el interior. Así se puede enumerar una larga lista de sustantivos que han sido realmente transformados a través de siglos en forma deliberada y aun no intencionada.

En la actualidad, este proceso de arrinconamiento y desvaloración sigue vigente, a pesar del reconocimiento tardío por parte del estado a la importancia  de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB). Muchos pueblos siguen modificando sus nombres antiguos y quechuas para imponer nuevas y extrañas designaciones que no hacen referencia del lugar y sus peculiaridades, al contrario de los nombres nativos. Numerosas comunidades, pueblos y ciudades siguen adoptando nombres nuevos, que solo expresan desconocimiento del pasado, subestimación de nuestras tradiciones ancestrales, cuya secuela es un visible desarraigo cultural.  Los niveles de gobierno regional y local deberían emitir ordenanzas que prohíban los cambios de los nombres y por el contrario  promover estrategias y mecanismos que fortalezcan la nominación e identidad de los pueblos.

(    1)   Después del fracaso de la Revolución de Túpac Amaru, el quechua fue proscrita en el Virreinato del Perú.
(     2)   Cerrón-Palomino, Rodolfo: Cuzco: La piedra donde se posó la lechuza. Historia de un nombre


yuraqwaqta, en plena floración


HE AQUÍ ALGUNOS EJEMPLOS:
NOMBRE NATIVO
TOPONIMO
NOMBRE ACTUAL
TSAKAPATAK
Puente junto a una meseta
CHAKAPATA
QUCHAPAMPA
Llanura con laguna o humedal
COCHABAMBA
PUMALLUQAY
Donde  sube el puma
POMALLUCAY
QARWASH
De color amarillo, dorado
CARHUAZ
QARASH
De poca vegetación, baldío
CARAZ
MARQARAQ
Que carga, que lo sostiene
MARCARÁ
PISHQUPAMPA
Llanura con pajarillos
PISICOBAMBA
CHAUPIN
El centro, la mitad
CHAVIN
QATAQ
Que cubre, que  techa
CATAC
PUMAPAMPA
Llanura con pumas
POMABAMBA
AQUPAMPA
Llanura con arena
ACOPAMPA/ACOBAMBA
AQUTSAKA
Puente de arena
ACOCHACA
WAYLLA
Pastura, extensión de pastos
HUAYLAS
WARAQ
Amanecer, alba
HUARAZ
MULLIPATAQ
Llanura con molles
MOLLEPATA
PUCAYAKU
Aguas con coloración rojiza
PUCAYACU
QULLPA
Manantial con aguas saladas
COLPA
QULLQAPAMPA
Llanura con almacenes
COLCABAMBA
MURUQUCHA     
Laguna de colores
MOROCOCHA
AQUWITSAY
Subida de arena
ACOVICHAY
WANKAYUQ
Que posee una piedra alargada (wanka)
HUANCAYO
PUKAALLPA
Tierra roja, colorada
PUCALPA
WARI
Lo propio, oriundo,  primitivo
HUARI
WALLQAN
Que cuelga del cuello
HUALCAN
ETC, ETC, ETC…


jueves, 15 de diciembre de 2016

EL ZORRO ANDINO




                                                  EN DEFENSA DEL ZORRO ANDINO.


Papa Silvestre
Atuqpa papan o papa del zorro

                                                                
Mientras caminábamos por Huachukocha, la emblemática laguna de mi tierra, avistamos a un zorro andino. Me causó mucha emoción verlo después de algunos años al precioso animal. Nuestro acompañante un amigo campesino con gran conocimiento del mundo andino, advirtió: Felizmente no se ha cruzado en nuestro camino, nos hubiera ido mal, es mala “seña”.  Este mensaje fue el inicio de una prolongada conversación y la siguiente reflexión.

El zorro es un animal universal. A diferencia de muchas especies que sólo  son propias de algunas latitudes, éste simpático animalito puede ser hallado en todos los continentes y climas, permitiéndonos apreciar sus distintos rasgos, tamaño, color y hábitos. Sin embargo nuestro personaje ha sido siempre visto como enemigo del hombre. Muchas culturas han tejido historias sobre el cuantioso daño que ha causado y sigue ocasionando a los hombres.  Seguramente el zorro, como todo depredador,   busca sobrevivir causando daños a campesinos, granjeros y ganaderos

La imaginación y fantasía humana, en forma indistinta, ha creado un conjunto de historias que protagoniza el zorro, en donde el pobre sale siempre lastimado. En las numerosas y diferentes narraciones en los que participa, pretende engañar, traicionar al hombre y a los propios animales con tal de sacar provecho para sí. Pero al final de la historia termina golpeado, herido o generalmente muerto.  Le hemos regalado gratuitamente algunas características más propias del hombre que del animal, como la astucia, la felonía, la fanfarronería y el provecho propio.

En el caso de la literatura andina, se puede encontrar al menos una docena de relatos en donde el zorro es protagonista, pero como en las otras historias, termina siempre malogrado el animalito de nuestro interés. La enemistad entre el hombre y el zorro, en cierta forma, fue iniciada o consolidada por la maldición del Dios Cuniyara Viracocha, por no haberle informado exactamente por donde huía su amada Cavillaca: “Aunque andes a distancia, los hombres llenos de odio te tratarán de zorro malvado y desgraciado” (1). Esa fue la maldición del todopoderoso de los andes.  Dos huaynos serranos testimonian el odio de los hombres y su presencia con el mal augurio y la traición como advirtió  mi acompañante.

Además de lo señalado, el zorro en un animal muy singular. En el ande es uno de los pocos animales que además de estas particularidades se le atribuye algunas pertenencias, supuestamente ha sabido “poseer y cultivar” algunas plantas silvestres como la papa silvestre (atuqpa papan) la granadilla silvestre (atuqpa puruqsan), la calabaza silvestre (atuqpa calabazun) confirmando su peculiaridad e importancia en el mundo animal y en el de los hombres. Solo el ratón y el cóndor están asociados a estas tenencias, el primero por su tamaño (uchsh puruqsa, granadilla pequeña) y el condor, el rey de las alturas, seguramente en razón a su importancia en la religiosidad andina.

Hasta aquí todo es historia y ficción. El problema es que en el ande la maldición y el odio hacia del zorro siguen latentes. Es común observar que los hombres en las partes altas, educan a sus hijos para matar y desaparecer al zorro, como también los perros son adiestrados para perseguirlo hasta darle muerte.  Estas conductas humanas están logrando que este animal como especie se halle en peligro de extinción. No hay duda que éste causa daños en los rebaños pero solo por su instinto de conservación. Empero no olvidemos que los hombres también hemos invadido su hábitat y estamos a punto de desaparecer sus medios de subsistencia, asegurando su presencia en zonas ocupadas por los hombres y sus actividades económicas. 

Hasta hace algunas décadas en las zonas rurales de nuestra región, habitaban dos especies de zorro andino.  Uno llamado pallian atuq, muy pequeño, del tamaño de un perro faldero, de color amarillento de lomo plomizo, orejas muy rectas, ojos rasgados, la cola frondosa y la cabeza casi triangular terminando en una nariz puntiaguda. Se alimentaba de roedores, reptiles, insectos, aves y carroña, ocupaba las zonas bajas principalmente, relativamente no constituía grave peligro para los criadores y ganaderos.  Esta especie se encuentra en grave peligro de extinción. El otro zorro (atuq simplemente) de tamaño mediano, de colores y costumbres parecidas al pallian, de color más castaño en algunos casos,   con un manto oscuro raleado con chispas blancas, capaz de devorarse una oveja adulta, temido y odiado por los campesinos. Habita en las zonas altas primordialmente. Felizmente este tipo de zorro aun sobrevive pese a la animadversión de los hombres.

Debemos entender en forma clara y enfática, que las mañas del zorro, solo se dibujan en las diferentes historias y ficciones que han creado los hombres. El astuto, felón y embustero solo existe en la fantasía humana. Este animalito como todos los demás (incluyendo a los hombres) tiene el derecho a su propio hábitat a ese espacio que lo hemos ido arrebatando e invadiendo poco a poco. Por eso tenemos que garantizar su sobrevivencia, para que las nuevas generaciones no solo escuchen los cuentos del zorro, sino que puedan apreciarlo, siquiera una vez en la vida, como un animal libre, hermoso y siga formando parte de esto lo que llamamos naturaleza. Porque la llamada naturaleza no debe ser solo de los hombres, sino de todo aquello que tiene y no tiene vida, que no es exclusivamente humano.

(    1)    .  Francisco de Ávila. Dioses y Hombres de Huarochirí




jueves, 3 de noviembre de 2016

EL AMIGO CHARLIE






EL AMIGO CHARLIE

Va a cumplir dos décadas que llegó a casa, convirtiéndose en un miembro más de la familia. Inmediatamente ocupó un lugar privilegiado, en donde mora vigilando a todo aquel que entra y sale de mi pequeña morada. En todo este tiempo se encargó de la seguridad domiciliaria, jamás permitió que se pierda un solo objeto o artefacto, pese a que tuvimos largas ausencias.  

Charlie es una cabeza, parte de un esqueleto humano,  que  mis hijos encontraron accidentalmente cuando caminaban por un desolado chaki naani  de mi recordado pueblo. Lo recogieron con miedo y lo trasladaron a casa, aun sabiendo o creyendo que nosotros, sus padres, nos íbamos a enojar. Sin embargo cuando llegó Charlie oculto en una bolsa de papel, naturalmente tuvimos sorpresa y cierto temor, pero luego de un pequeño concejo familiar convenimos hospedarlo en algún espacio de la vivienda.  No sabemos a ciencia cierta, si es varón o mujer, pero por sus facciones fuertes y masculinas, mis hijos decidieron llamarlo Charlie, en recuerdo a un amigo que conocieron en las vacaciones en la ciudad de Lima, pero un infame accidente de tránsito lo llevó a la lejana morada de los dioses.

Mientras tanto Charlie, se había ganado mucho respeto y cariño. Amigo y compañero de mis aún pequeños hijos. Por el simple hecho que fue alguna vez hombre, le teníamos todas las consideraciones que a cualquier mortal le debemos tener. Además algunas visitas nos iban ilustrando las bondades de su presencia, nos comentaban que era el mejor guardián de la casa, que mientras él esté aquí, jamás sufrirán robos y pérdidas. Sin embargo había que atenderlo, limpiarlo y asearlo, dejarle sus caramelos, cigarrillos, la piksha con su coquita, el puru con su cal y el reconfortante washku, pero sobre todo conversarle, agradecerle por su compañía y por los cuidados que tiene con la casa.

Con el tiempo, a su alrededor, fueron aumentando algunos elementos y hábitos, le añadimos sus cubiertos, algunos juguetes, una pipa y otros accesorios que quizás en vida utilizó. Luego añadimos hasta una piedrecita de río, redonda y bonita, para que la arroje a los ladrones que osen entrar a robar, la que trajimos de los alrededores en donde lo encontraron. Igualmente otros huéspedes nos aconsejaron que lo llevemos a la iglesia a escuchar las celebraciones litúrgicas, subirlo a la azotea para que observe el hermoso paisaje serrano que seguramente en vida disfrutó.

La presencia de Charlie nunca nos produjo temor. Definitivamente es un espíritu bueno, a veces en nuestra ausencia los vecinos lo ven recorriendo el jardín exterior. También nosotros lo hemos visto transitando en el pasadizo o en ciertas noches lo escuchamos acomodando los muebles produciendo fuertes bullicios. Hoy Charlie sigue en su cornisa,   con su mirada firme y vigilante, con su chullo andino y toda una parafernalia que poco a poco ha ido almacenando en todo este tiempo. Siento al amigo Charlie seguro de sí mismo, posesionado, resuelto y decidido a quedarse como el verdadero dueño de casa. Mientras nosotros, los supuestos dueños, somos los ocupantes precarios, los inquilinos y en verdad debe ser así, porque todos entramos y salimos, viajamos y retornamos, quien está y estará permanentemente en el recinto, será definitivamente él.  

PD. En el mundo andino, las momias y los restos de nuestros seres queridos y aun de las personas que no conocemos, tienen un inmenso valor como es el caso de Charlie. Ojalá la presencia de éste no constituya un acto pagano, en estos tiempos en que Juan Luis Cipriani (Cardenal del Perú) pretende disponer sobre nuestras vidas y Jorge Bergoglio (el papa Francisco) quien nos quiere enseñar que debemos hacer con nuestros muertos.