PUENTE PUKAYAKU

Cruza el río Yanamayo y es parte del camino inka.

LAGUNA DE PEROLKOCHA

Difícil de llegar pero vale la pena.

PIRUSHTU DE KONDOR

Centinela de San Luis, sobre Roqruwarka

FLOR DE SHAQAPA

Orquidea andina, que crece sobre los 4000 m.s.n.m.

MONOLITO CON LA FIGURA DE JAGUAR

Encontrado en centro poblado de canchabamba.

jueves, 8 de octubre de 2020

DECONSTRUYENDO UNA IDENTIDAD

 

DECONSTRUYENDO UNA IDENTIDAD.

(Hijo, no hables quechua, malogras tu castellano)

Nuestro personaje nace en una comunidad cualquiera del ande,  de la amazonia o de alguna zona periférica de las grandes ciudades costeñas.   De padres  generalmente pobres  y con mediana o escasa educación.  Al infante  le  asignan un nombre extranjero, de un  protagonista de una película taquillera, de algún galán de telenovela o de algún personaje famoso, pero que no tiene relación con su contexto familiar o cultural. Al iniciar su lenguaje oral aprenderá a hablar en una lengua oficial y dominante, distinta a la suya y ajena a sus orígenes ancestrales. Los padres saben que el uso de su idioma los califica como sujetos de segunda categoría. Sus primeros juguetes si son mujeres, son muñecas esbeltas, rubias o con facciones occidentales, si son varones tendrán muñecos de superhéroes caucásicos, fuertes y valientes que se dedican a impartir justicia y bien en la humanidad.

Aprende a rezar ante un dios e íconos blancos, omnipotentes y perfectos. La religión panteísta  ancestral es insignificante,  sus dioses,   los cerros, las lagunas, los ríos y otros elementos de la naturaleza, no tienen valía, aunque sus antepasados los amaban,  los protegían y de igual forma recibían igual amparo.

De niño, concurre a la escuela, en donde estudia un conjunto de materias científicas, humanísticas y artísticas, pero que ninguna revalora su lengua, historia y cultura local, porque predomina la cosmovisión eurocentrista y occidental, ergo  carece de valor la cultura propia, dicen que es anacrónica,  retrógrada y causa atraso, en la modernidad impuesta. Las primeras sesiones de aprendizaje de los niños y niñas se desarrollan en muchos casos en un idioma que no les pertenecen y no lo entienden. Sus primeras lecturas son cuentos e historias concebidos y escritas en lejanas naciones, con protagonistas y textos ajenos a su realidad e intereses, cuando su literatura oral es rica y vasta.  Los medios de comunicación, en especial la televisión se encarga de difundir programas con contenido insípido y violento, conducido por personas que dicen ser referentes de la belleza física, pero que no cultivan mínimamente el trabajo intelectual. La música y las artes practicadas en la escuela y en la comunidad son mayormente trasplantadas de lugares remotos o del gusto de los sectores dominantes. La colorida vestimenta nativa va siendo desplazada por ropajes que no tiene relación con el clima, su comodidad y bienestar. El uso del traje tradicional es símbolo de pobreza y exclusión. Nuestro sujeto ve extasiado  numerosas películas en donde un titán o un solo superhéroe blanco, extermina solo a decenas de indios, asiáticos y africanos. 

Cuando nuestro protagonista arriba a la adolescencia, la enseñanza media fortalece la construcción de la ajena identidad. Los referentes de belleza masculina y femenina siguen siendo blancos u occidentales. El jovencito quiere asemejarse a este patrón cultural recurriendo a los tintes y aun a las cirugías, sabe que los cuerpos robustos,  las pieles amarillas y oscuras no tienen lugar ni valor en este mundo unicultural. La música extranjerizante bombardea todos los medios de comunicación,  aun con su estridente ritmo y mediocres letras. La música ancestral es desplazada por sonidos extraños e interpretados en lenguas desconocidas.  Por eso este adolescente crecido en las grandes ciudades, se sienten otro,  ha desarrollado prejuicios contra lo andino, quechua y amazónico, aun teniendo rasgos físicos nativos que los delata,  o siendo descendientes de padres oriundos de estas regiones.

En la  juventud, luchará por una urgente movilización social, direccionará sus estudios superiores que garantice un buen empleo.  Si tiene éxito económico planeará unirse para procrear hijos con una persona de rasgos caucásicos y “mejorar la raza”. Como forma parte del modelo imperante económico,  aspirará a un trabajo bien remunerado y optar por un estilo de vida oficial; una casa, un vehículo y una mujer bonita.  Si la honestidad y los escrúpulos no le acompañan, seguramente formará su propia empresa para contratar con el estado y beneficiarse de manera indefinida a costa del erario nacional. Pero si nuestro individuo no alcanza sus metas y es pobre,  igualmente buscará todo los medios legales y prohibidos para hacerse de una vida cómoda, a semejanza del estilo de vida establecido.

Cuando sea padre o madre, esta historia se repetirá con la crianza de su vástago, claro que con un afán decuplicado para que borren de su memoria todo rezago de su pertenencia a la cultura ancestral. Finalmente terminará siendo otro, cuando en realidad no lo es.  

Los valores de reciprocidad y solidaridad de su cultura son reemplazados insistentemente por el individualismo y la excesiva ambición. La cooperación y ayuda en el trabajo son sustituidas por sistemas de labores en donde la competencia se impone y el compañerismo desaparece.  De igual forma el respeto por el  ambiente termina, porque en los cerros y apus andinos y amazónicos solo ven materia prima, olvidando el gran valor espiritual que le asignaban los antiguos pobladores y dueños de estas localidades.

 



jueves, 3 de septiembre de 2020

EDUCACION Y PANDEMIA

 

LA EDUCACIÓN EN LOS TIEMPOS DE LA PANDEMIA

El 2020 será recordado como un año aciago para toda  la humanidad. De alguna manera ha afectado a los más de siete mil millones de moradores de esta sufrida tierra. Unos han padecido la pérdida o la enfermedad de un pariente,  de un amigo o de un vecino. Será conmemorado también por la ineficiencia de los estados nacionales  en materia de prevención y previsión,  en aspectos cardinales como la salud y educación. Los elementales derechos que nacen de estos dos servicios han sido los más afectados fundamentalmente en aquella población desposeída  que representa los dos tercios en el caso nuestro.

Para subsanar una de las limitaciones,  el gobierno  está implementando una educación remota en todo el país.   Sin tener en cuenta  de  las condiciones mínimas para lograr este propósito, sin señal de internet en las áreas rurales de todo el  territorio nacional, y aun en las urbanas, sin los recursos económicos de los padres de familia para solventar los gastos, olvidando también  la falta de dominio del propio docente en el manejo de las tecnologías de la información y comunicación, aspectos que  impiden una cabal ejecución de esta estrategia y principalmente el desarrollo de las competencia y capacidades contenidas en cada área curricular, las que no están siendo  trabajado todas. Por eso es necesario que el Ministerio de Educación, tome decisiones sensatas y pertinentes para que la educación de millones de niños, niñas y adolescentes garanticen aprendizajes de calidad y continuidad del proceso en los grados inmediatos al presente año. 

En este sentido, se presentan diversos escenarios a tener en cuenta. El primero, es  que todos los estudiantes sean promovidos sin excepción. No obstante, por la calidad de nuestra educación remota trae complicadas secuelas. Por ejemplo,  los niños que concluyen el nivel  inicial no accederán a la primaria con las competencias y capacidades mínimas. Este problema se va a repetir con los niños y niñas que termina este nivel para ingresar a la secundaria, pero a quienes se les observa con mayor perjuicio son a los alumnos y alumnas que terminan la educación básica regular y tienen como objetivo la educación superior. La dificultad se extiende hacia los propios docentes y directivos.  El trabajo pedagógico con los niños, niñas y adolescentes promovidos deberá tener mayor esmero el año siguiente, por el hecho mismo de no haber desarrollado cabalmente las competencias del grado anterior.   

La otra alternativa es que sean promovidos solo aquellos estudiantes que verdaderamente han sido partícipes de la educación remota. Es decir, aquellos que han participado permanentemente en las clases por uno de los medios de difusión (radio, televisión o web) pero que hayan reportado también sus productos de las sesiones de aprendizajes a través de las evidencias, las que han sido calificadas mediante un determinado instrumento de evaluación. Si tenemos en cuenta este criterio, seguramente un significativo porcentaje de estudiantes no serán promovidos, por cuanto, no están cumpliendo con todas las exigencias básicas de la educación presencial y,  por otro lado, se estaría cometiendo una gran discriminación a otro grueso de alumnos que no han podido integrarse a este proceso, por problemas de conectividad, carencias de los medios tecnológicos y por otros motivos distintos debido a la precariedad económica de los padres de familia.

También debemos de tener en cuenta que, si postulamos implementar una verdadera educación integral, la estrategia remota que se está trabajando desde el estado está muy lejos de alcanzarla. Una primera carencia es que el propio Ministerio de Educación se encuentra trabajando sin un plan determinado, la secuencia de las sesiones de aprendizaje no demuestra una organización curricular establecida ni sistematizada. Se añade la priorización de ciertas áreas como matemática, comunicación y ciencia y tecnología, en menoscabo de otras que siempre se han considerado de menor importancia, cuando no lo son. Igualmente, las marchas y contramarchas en materia normativa y pedagógica respecto a esta educación nos hacen pensar que el propio estado no está seguro a que puerto quiere arribar. Con sinceridad, no vamos a lograr las competencias y capacidades de área ni de grado que los estudiantes deberían alcanzar al terminar este año académico actual.

Por eso tal vez sea necesario que el estado decida, aunque no comunique por obvios motivos, que no debe haber promoción para los estudiantes de todas  las instituciones públicas y privadas y que se retome las clases en año venidero, dejando en el olvido  este infausto periodo. No nos olvidemos que el atraso no será  solo es para el estudiante y los padres de familia,   constituye un enorme retroceso para  el país y toda la humanidad. Amalaya sirva de reflexión para cada ser humano, que la supuesta normalidad en que nos habíamos acostumbrado y aceptado, no era justa, ni equitativa como creíamos. Ojala que el estado finalmente invierta en la educación los índices promedios que cualquier nación civilizada, para que la educación remota no solo sea alternativa en tiempos de crisis, muy por el contrario constituya una herramienta más de aprendizaje para el estudiante, el maestro y el propio padre de familia.

 

 

 



 


viernes, 31 de julio de 2020

LA PANDEMIA



LAS LECCIONES QUE NOS VA DEJANDO LA PANDEMIA

El politólogo norteamericano de origen japonés Francis Fukuyama, publicó en 1992 el texto “El fin de la historia y el último hombre”, cuando el neoliberalismo se fortalecía América Latina y en el  mundo y se implementaba ferozmente en nuestro país. En el libro señalado, en líneas generales afirma que la lucha de las ideologías había terminado y que la democracia liberal se había impuesto en la humanidad. Es decir la democracia como sistema de gobierno  del capitalismo no tendría competencia por ningún otro sistema político. 

Sin embargo el capitalismo en su esencia económica padece sus propias contradicciones y crisis  inevitables y recurrentes. Por ejemplo la gran depresión del año 1929,  condenó a los países ricos y a todo el mundo a notables penurias económicas  y de algún modo crió ideologías  totalitarias que devastaron la tierra una década después en una guerra mundial fratricida. También debemos recordar otra importante crisis que se produjo en el año del 2008, cuya repercusión en países de la periferia fue salvada por ingentes cantidades de dinero provenientes de las arcas públicas. Claro que esto no reconoce claramente  Fukuyama, quien se limita a narrar y enaltecer las virtudes de este decadente sistema.

La democracia representiva, hija del capitalismo, aun con todas sus deficiencias hasta hoy, seguramente es el régimen político más racional de la historia humana. El sistema de libertades, la división de poderes,   la alternancia de gobernos, etc. Hacen que sea más  aceptada y valorada en todo el mundo.  Pero las bases económicas del capital la socavan diariamente, el desbocado individualismo, la infinita ambición, el poco respeto por el ambiente y la inmensa desigualdad entre los hombres, están logrando que un gran ejercito de ciudadanos del planeta  no encuentren realmente sus beneficios y opten por otras ideologías cuyas propuestas sean más justas y equitativas.

En esta coyuntura, la presencia de la pandemia de corona virus 19, ha desvestido al omnipotente sistema capitalista. Ha mostrado al mundo sus más grandes miserias. Un virus ha derrotado al llamado primer mundo, a su ciencia y tecnología y a su voceada modernidad. La reacción de sus líderes y de sus truhanes gobernantes no podía ser otra. Primero la economía, el hombre después. Les ha importado muy poco la muerte de algunos cientos de miles de personas que  posteriormente solo serán cifras. Hace algunos meses en una reunión importante de una institución decisora en  la economía mundial habían dicho: “ ….. Los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo  para la economía global, tenemos que hacer algo,  y ya ! …….”  El virus los tuvo en cuenta, el trabajo lo está haciendo muy bien.

El Consenso de Washignton,  ordenó al mundo la reducción del aparato estatal y la del gasto fiscal. Los estados liberales fieles a esta ordenanza se olvidaron de invertir en la educación y la salud, las carteras dramáticamente afectados en este contexto. Por eso no aumentaron el gasto del producto bruto interno, ni se interesaron verdaderamente en estos sectores. Al arribo del virus la  respuesta  fue dramática, los hospitales colapsados, los enfermos en los pasadizos, la carencia de medicamentes y equipos, los cadáveres en las calles esperando ser recogidos e inhumados con dignidad. Los países referentes del desarrollo mostraron  su poca proactividad  para denotar ineficiencias propias de los países del hemisferio sur.

Contradictoriamente ese vilipendiado estado hoy está acudiendo con ayuda económica a las empresas privadas, que ni siquiera las requieren,  mientras las micro, pequeñas y medianas empresas  claman por ese apoyo para subsistir.

En el caso nuestro,  la situación no es menos grave. Las estrategias tomadas por el presidente Vizcarra han fracasado estrepitosamente.  El Perú es uno de los países en el mundo,  con mayor contagio de la pandemia. ¿Algún ingenuo pudo creer que nuestro sistema de salud iba a tener mejor performance que otros países desarrollados o del país más poderoso de la tierra? Los áulicos del conservadurismo peruano, siguen responsabilizando a Martin Vizcarra, cuando nuestras taras se remontan a décadas, o quizás a siglos de vivir de espaldas al país y sus verdaderas demandas. Seguramente desde sus cómodos estilos de vida, se olvidaron que en este sufrido territorio apenas un tercio de la población vive de la formalidad, o tienen que laborar cada día para llevar lo indispensable a su familia.

Llevamos la carga pesada de ser excelentes y obedientes discípulos del Consenso de Washington.  El estado neoliberal a ultranza inaugurado por Fujimori y fortalecido por sus seguidores, ha creado este caos, haciéndonos creer que estábamos en el mejor de los mundos. La salud ya era precaria antes de la pandemia por la poca inversión en este importante y vital rubro. En el sector educación, igualmente estamos sufriendo agudas limitaciones en la implementación de la educación remota,  en un estado en donde no se dotó de infraestructura tecnológica a las instituciones educativas públicas,  como tampoco las tecnologías de la información y comunicación no se han desplegado en las áreas rurales, marginales principalmente.

Entre otras lecciones en esta coyuntura, también observamos la voracidad de los monopolios en sectores estratégicos, la deshumanización de las empresas privadas de salud,  el alza de precios de medicinas básicas en forma estratosférica, el acaparamiento, la especulación de diversos insumos fundamentales que podrían facilitar el tratamiento de la enfermedad, etc.  Todas estas atrocidades justificadas  por la ley del estado liberal y la economía de libre mercado.

Pero como siempre hemos manifestado las catástrofes  de origen natural y antropogénico castigarán a los pobladores de menores recursos, a los más vulnerables.  Pero esta vez se ensaña además,  con un grupo etáreo indefenso, que seguramente ya no contribuye con su fuerza de trabajo y es considerada como una carga para el estado liberal.  Que lejos estamos de aquellas culturas de la antigüedad en donde los viejos representaban la experiencia y la sabiduría, pero los necios e insensatos seres humanos modernos no entienden todavía  la brevedad de la vida, el poco valor de lo material,  la fugacidad de la juventud,   la cercanía de ese puerto al que nadie quiere arribar,  la senectud.  

En esta lógica de reflexión, en las instancias de gobiernos regional y local, la gravedad del problema se replica. En el caso nuestro, en Ancash, los servicios de atención sanitaria igualmente han colapsado y el incremento del contagio es alarmante. Están partiendo al más allá personalidades de gran valía, que seguramente nos harán falta y muy pronto los echaremos de menos. No obstante nuestra región gozó de ingentes recursos financieros durante largos años, pero no se construyó una sola obra de trascendencia en la capital de la región. Un gobernador regional,  desubicado para la gestión, edificó un estadio en vez de un nosocomio con el dinero del canon minero,  hoy esa  infraestructura curiosamente sirve  de un precario hospital.

No hay duda que los peruanos y los ancashinos no sabemos elegir a nuestras autoridades. Desde la apertura democrática en la década del ochenta del siglo pasado,  hemos encargado los destinos del país y de la región a un conjunto de gobernantes incapaces, serviles y corruptos. Secuela de las gestiones ineficientes e ineficaces,  van entregando su vida en este sacrificio, valiosos médicos y personal de salud, numerosos policías y miles de compatriotas,  que seguramente todavía tenían mucho de ofrecer a su familia y al  país.


Hace algunos siglos un soñador y mártir escribía “las ovejas devoraron a los hombres” para denotar que en un lejano país europeo las tierras de cultivo fueron reemplazados por los pastizales para la crianza de ovejas, todo a raíz de la urgente demanda de textiles. Los hombres pasaron penurias por la falta de alimentos, todo por el desenfreno de un sistema naciente y voraz. Ojala hoy no digamos que los jóvenes se comieron a los viejos, por la frialdad, egoísmo e indiferencia que  están mostrando estos como población indemne  ante la peste. No quiero pensar e imaginar en aquella humanidad gobernada por los hijos y habitada por los herederos que ha criado la juventud actual.   



HISTORIA DE SAN LUIS PARTE III



HISTORIA DE SAN LUIS III

Esta breve historia es como su título señala,  “Breve Iniciación de la Historia de San Luis”, iremos añadiendo información en la medida, que encontremos mayores fuentes escritas empujados por la curiosidad de la investigación. Sin embargo nuestra responsabilidad radica en construir un pasado para este pueblo entrañable, bajo la idea que las historias de los pueblos, son como  las biografías de los hombres. Le proporciona identidad, sustancia para seguir existiendo, como el légamo para la vegetación. Definitivamente, sin biografía e historia, no podríamos ser realmente, ni hombres, ni pueblos.






SIGLO XIX
(TERCERA PARTE)

El siglo XIX para las zonas periféricas del país, no es más  que la prolongación de la etapa colonial. De tal forma que en nuestra localidad, las actividades económicas más importantes siguen siendo la minería, la agricultura y la ganadería, pero con relaciones de producción coloniales, con  los mismos sistemas de trabajo y  tecnologías de producción. Por otra parte  las estructuras sociales se encuentran intactas, subsiste la población nativa sometida  a la permanente explotación de los poseedores de las  tierras y el ganado, que lo  sumergen  en la mayor completa miseria e ignorancia. La independencia del Perú, principalmente en las áreas andinas y rurales no concluyó en un hecho histórico que transformara las estructuras sociales y económicas del estado peruano.

En la organización territorial del estado, el Reglamento Provisional del 12 de febrero de 1821, promulgado por el libertador San Martin, establece ya la demarcación por departamentos, provincias y distritos, los que reemplazarían a las antiguas intendencias, partidos y  parroquias  o doctrinas respectivamente. En la época auroral de la república, esta norma precisa “…. El territorio que actualmente se halla bajo la protección del Ejercito Libertador, se dividirá en cuatro departamentos, comprendidos en estos términos: los partidos del cercado de Trujillo, Lambayeque y Piura, Cajamarca, Huamachuco, Pataz, y Chachapoyas, formaran el departamento de Trujillo con las doctrinas de su dependencia. Los de Tarma, Jauja, Huancayo y Pasco, formarán el departamento de Huaylas, Cajatambo, Conchucos, Huamalíes y Huánuco, formarán el departamento denominado de la Costa…..” La Constitución Política del 1823 ratifica esta organización del nuevo estado. Entonces se puede afirmar que el distrito de San Luis tiene esta categoría desde el año 1821. (1)

De la vida republicana de nuestro pueblo se conoce muy poco, solo se encuentra circunscrita a la biografía de ciertas personalidades que visitaron esta tierra por diversos motivos. Pero también en algunos casos aislados está relacionada a personajes nacidos en este terruño.

Uno de los acontecimientos más relevantes de nuestra historia en el siglo XIX, es la visita del Mariscal Ramón Castilla. Después de haber entregado el poder en el año 1862, a Miguel de San  Román,  arriba  a nuestra tierra este importante personaje. No se sabe a exactamente cuánto tiempo estuvo en nuestra tierra,  quizás algunas  semanas o meses. El maestro Basadre escribe escuetamente “…Cuando entregó el poder en 1862, al terminar su segunda administración, se fue Castilla a Casma, para de allí pasar a Huari….”  Sin lugar a dudas el ex – presidente pisó tierra sanluisina, en busca de las minerales que explotar, ya que a la minería se habían dedicado desde sus padres. Lo singular  y  aleccionador del  viaje es que un presidente apenas dejado el mando, iniciaba una labor difícil pese a su avanzada edad. Dicen que Castilla fue uno de los presidentes más honrados de nuestra historia. (2)

Se sostiene también que el ex-presidente peruano, había venido por motivos mucho más personales. Es común escuchar que arribaba a estos lares en búsqueda  de una bella dama llumpina llamada Margarita Mariluz  o Tomasa Barrón, de la cual se hallaba perdidamente enamorado.  Esta información que se ha transmitido de generación en generación y los sanluisinos lo tomamos por cierta, como también  aquella en que fue denunciado por el gobernador  de San Luis, por la tala de árboles en las zonas aledañas de Yanacará. (3)

Queremos añadir la versión del investigador chacasino, Manuel Mendoza García, quién en uno de sus artículos en la Revista “Aspirando” editada por la Institución Educativa Amauta Atusparia de Chacas,  señala que efectivamente Ramón Castilla llegó a  San Luís, pero que su presencia fue muy breve. “.. Entregó el mando el 24 de octubre de 1862 ….y se hallaba ya en Lima el 04 de enero de 1863, por lo que su presencia duró a lo sumo un mes y medio….” También señala que arribó a ésta por motivos económicos, más no por los amorosos, en todo caso pudo tener una relación amorosa efímera, dado su temperamento sibarítico. De igual forma el  investigador  afirma, que el mariscal ante la denuncia, no fue seguramente en uniforme de gala a presentarse ante el gobernador, dado que no acostumbraba a ostentarlo y seguramente no habría llevado consigo su traje de gala.(4)

Es necesario precisar también en relación al Molino de Castilla en  Ingenio, es posible que no haya sido construido por orden del mariscal, debido a su  fugaz permanencia en la localidad. Pero no existe la duda que ha sido un molino para triturar minerales, por las características de su infraestructura y los restos metálicos que en encuentran en el lugar. Por supuesto,  que lo señalado no le quita su valor patrimonial, ya que  la existencia del molino debe ser anterior al período republicano, construido probablemente por portugueses o españoles, dejando testimonios de San Luis como un  distrito eminentemente minero desde la antigüedad.

En este período debemos recordar que hubo una fuerte migración europea a la zona de Conchucos y a San Luis en particular. Arribaron alemanes, italianos, norteamericanos, ingleses y  portugueses, atraídos por la actividad minera y la, posibilidad de obtener fáciles  dividendos, pero que luego se establecieron contrayendo nupcias con damas de la “aristocracia local”  generando un mayor mestizaje de la que ya existía. De esta época descienden apellidos como, Collins, Cordts, Rotta, Welsh, Fitzcarrald, etc. Los que se mezclaron con apellidos de claro origen español y mestizo, dejando  numerosa descendencia mestiza  que a partir de la segunda mitad del siglo XX  migraron por diferentes motivos y hoy  radican en la capital de la república y  en diferentes puntos del país y en el extranjero.

No podemos dejar de señalar  que San Luis, es cuna del cauchero Carlos Fermín Fitzcarrald, personaje que ha despertado polémica  entre los investigadores peruanos y extranjeros. Por un lado sus defensores, que  lo   califican como el fundador de pueblos, forjador de la conquista de la amazonía y reafirmador de la peruanidad de los territorios amazónicos hoy incorporados al estado peruano. Y por otro lado los detractores sostienen que Fitzcarrald había llevado serios trastornos a la población nativa, causando destrucción, muerte y que sólo buscó beneficios personales. La vida del personaje merece un análisis  y una reflexión imparcial y objetiva, considerando y contrastando las opiniones de los escriben que lo favorecen y los que lo fustigan. El deber de todo investigador es presentar la información integral, para contribuir al esclarecimiento de la vida de los personajes que han tenido que impacto en el curso de la historia. En ese sentido la historia del cauchero merece un capítulo aparte, que lo vamos a publicar. (5)

También hemos encontrado información fehaciente que en la segunda mitad del siglo XIX, una de las familias  afincadas en la capital de la provincia es la Jimeno. Se sabe que don Raymundo Jimeno fue el dueño de grandes extensiones de tierras en la localidad, se extienden en Chacas, Huari y San Luis. En el último distrito, sus propiedades empezaban por Yanapoma en Pomallucay, luego seguía en Mitush, Colpa, Chacapata, Capulipampa, diversos terrenos en la ciudad, Buena Vista, Potosí, Aquillayoc, Shaywa, Racmata, Mallquibamba, Roqro Warko, Guesguecancha, además de  Tashta y Huamparán en la provincia de Huari. Los descendientes del terrateniente seguramente han sido los pobladores más numerosos del distrito hasta hace algunas décadas, y en algunos casos todavía conservan grandes extensiones de terreno en la actualidad. Este  patrimonio  ha originado el escándalo más grande de tráfico ilegal de terrenos en nuestra provincia recientemente. (6) 

Sin lugar a dudas  nuestra tierra es singular, no sólo por los personajes que nacieron en ella,  sino también porque los  personajes ilustres que transitaron por ella. Es así que el año de 1868 arriba a San Luis el sabio italiano Antonio Raymondi, aunque no tuvo una grata impresión de nuestro pueblo y de otros lugares de Conchucos, creemos que  es nuestro deber divulgar sus palabras en honor a la verdad y la investigación histórica, aun cuando sus impresiones  no sean halagüeñas para el pueblo. El sabio escribe: “San Luis, es un distrito bastante poblado, que tiene tres viceparroquias, 4 haciendas y varias estancias..... se halla entre dos ríos y a pocas cuadras de un cerro llamado Potosí, en recuerdo al rico y famoso mineral del mismo nombre en Bolivia y de cuyas entrañas se han sacado inmensos caudales en tiempos del gobierno español...”

Luego el mismo autor añade “...Apenas puede recibir el nombre de pueblo, siendo un miserable villorio, en donde no se ve más que una aglomeración de casas ruinosas, paredes desquiciadas, techos caídos, calles llenas de barro y carencia de lo más elemental para la vida.... Sin embargo parece que esta población en otra época fue distinta de lo que es ahora. Como toda población fundada por el descubrimiento de algún mineral, ha estado sujeta a contingencias de la riqueza y la miseria, en que están expuestas las minas y como todo mineral ha tenido épocas de apogeo, en la que improvisan las poblaciones, reinando la vida y la abundancia en proporción a la riqueza del mineral, pero seguida de decadencia, en la cual por la escasez de la plata, que hacía circular la vida, el pueblo minero vuelve a ser desierto como era antes....”  Raymondi también señala “...Sus anexos no tienen  título de pueblo y sus estancias son Pomallucay, Yauya y San Nicolás, situadas en quebraditas que tributan al río Yanamayo.  
             
Entre las haciendas, la principal es Uchusquillo, por la feracidad de sus terrenos, por la extensión de sus sembríos y por la cría en grande escala de la preciosa cochinilla. Por último pertenecen al distrito de San Luis, las estancias y Caseríos de Aquillayoc, Erahuasi, Humanhuauco, Juncay, Canchabamba, Colpa, Chapac, Uchusquillo,  Coras, Chacapata y Aurinja. Además  señala el sabio italiano que a pocas cuadras al suroeste del pueblo de San  Luis, se halla el cerro mineral Potosí, que tiene una gran veta de Paco Argentífero pero de poca ley. En la hacienda de Maribamba existe la mina llamada Tesonera, que tiene minerales de plomo y zinc con plata, en la hacienda de Uchusquillo hay minas de carbón de piedra  y junto al río existen algunos manantiales de agua salada. (7)

El investigador ancashino Augusto Alba Herrera, en el texto La Sublevación de Uchusquillo y su Manifiesto. Señala que Uchusquillo era una gran hacienda del distrito de San Luis. En 1873 tenía una  extensión de seis leguas cuadradas de terrenos de sembrío, integraban la  gran  hacienda,  la vaquería de Canchabamba, y los fundos de Aurinja, Arguay y Chucllush, con una extensión de otras seis leguas cuadradas,  pertenecientes  al antiguo Colegio Secundario de Minería  de Huánuco.  En 1867  fue dada esta propiedad  en infitéusis a favor del  español Marcelo Ruíz Mázmena por el término de tres vidas (150 años), por el que  pagaría el canon de 960 pesos anuales, de los cuales 660 pesos percibiría el Colegio de Huánuco  y la Caja Fiscal de Huaraz 300 pesos.

Frente al régimen de servidumbre impuesto por el arrendatario Ruiz de Mázmena, en febrero de 1873, se pone de manifiesto los primeros brotes de descontento, en contra del arrendatario y administrador Juan de Mata Amez, quienes para intimidar a los campesinos hicieron tomar prisionero al líder Vicente Benavides, mediante el gobernador y Sindico de Chacas, Manuel Amez. Ademas se requisó los animales de dos campesinos en venganza porque no fueron hallados para ser  detenidos y remitidos a Huari. El 23 de febrero de 1873, el gobernador de Chacas se presentó a Uchusquillo conduciendo al prisionero Benavides, cuando los campesinos se encontraban festejando la fiesta de los carnavales. Fue una verdadera provocación. Pues dos mil campesinos atacaron la hacienda con palos, sosteniendo un enfrentamiento con los cívicos. La intervención del párroco que ese día celebraba la misa, quien salió con capa de coro y cruz alta, detuvo los espíritus exacerbados de la multitud, impidiendo un seguro derramamiento de sangre.  

Posteriormente los campesinos se reunieron en la plaza, procediendo por elección como su administrador a Vicente Benavides, Juan Arana y Rafael Lopez. A partir de esta fecha se entró en una verdadera lucha de acciones: quejas, comparendos y escritos que se prolongaron durante meses, hasta que el Ministerio de Gobierno en agosto de 1873, emitió una resolución opinando que el enfitéutico debía regresar a la hacienda y los colonos percibir un salario por su trabajo de acuerdo a un contrato voluntario de partes. Mientras "... los cabecillas, instigadores, promotores y subtractores en el motín sean sometidos inmediatamente a juicio ante el Juez de Primera Instancia..." 

El hecho de que el Ministerio de Gobierno haya fallado el pago de salario por el trabajo, constituyó una gran satisfacción para los comuneros, porque les redimía del trabajo obligatorio y gratuito, aunque en la practica parece que no se cumplió, en vista de las posteriores y permanentes pugnas entre los arrendatarios y campesinos. No obstante los campesinos lanzaron un histórico manifiesto a sus hermanos del país, cuyo mensaje es seguramente uno de los primeros manifiestos campesinos en el Perú, en contra de la explotación del hombre y el trabajo servil y gratuito. (8)

También se ha manifestado con cierta insistencia el paso del Mariscal Andrés Avelino Cáceres por la provincia, específicamente por despensa, distrito de San Nicolás, durante la campaña final de la sierra o Breña, en la Guerra de Pacifico. Empero en nuestras indagaciones de la trayectoria del Brujo de los Andes y en su travesía por nuestro departamento,  se conoce que el 15 de junio de 1883 arriba huaraz, luego pasa a Carhuaz para permaneer en en Yungay, en donde se une con los Coroneles  Isaac Recavarren y Leoncio Prado. El 21 de junio sale de esta localidad, atraviesa la cordillera blanca arribando a Acobamba, luego a Pomabamba. Inmediatamente después de dirige a Chullín en Sihuas y el 02 de julio llega a Conchucos, provincia de Pallasca, para dirigirse luego a Huamachuco, en donde terminaría el infausto conflicto armado.  Por lo señalado, el patriota peruano parece haber no pisado suelo de nuestra provincia (9)



(1)  Reglamento Provisional del 12 de febrero de 1821. Por otra parte, el historiador Jorge Basadre precisa que al terminar  el dominio español en 1824, el Perú  “…. Contaba con siete departamentos: Arequipa, Ayacucho, Cuzco, Junín, Lima, La Libertad y Puno. El departamento de Junín estaba conformado por ocho provincias:  Cajatambo, Conchucos, Huaylas, Huamalíes, Huanuco, Huari, Jauja y Pasco…” . Posteriormente en 1835, el departamento de Huaylas es creado por Felipe Santiago Salaverry, integrado por las provincias del Santa, Huaylas Cajatambo y Conchucos. Finalmente el 1839, Agustín Gamarra modifica el nombre de Huaylas por el de Ancash, en recuerdo de la infausta batalla del mismo nombre en  que los “restauradores” ganaron a los peruanos en Yungay, que en cierta forma significa el primer triunfo de los chilenos ante los peruanos, casi medio siglo antes de la Guerra del Pacífico.
(2)   Basadre Grohmann, Jorge. Historia General de la Republica. Obras Completas.
(3)   Ver bloq Pirushtu el Mirador.
(4)   Ver bloq Pirushtu el Mirador.
(5)   Próxima publicación.
(6)   Ver bloq Pirushtu el Mirador y el testamento de don Raimundo Jimeno
(7)   Raimondi, Antonio “Ancash y sus Riquezas Minerales”. Lima 1975
(8)   Alba Herrera, Augusto. “La Sublevación de Uchusquillo” en Revista “qeymi” del Instituto Nacional de Cultura (1987)
(9)   Pontificia Universidad Católica del Perú. Seminario de Historia del Instituto Riva Agüero, La Efigie de Cáceres.  1988.



domingo, 28 de junio de 2020

HISTORIA DE SAN LUIS PARTE II





HISTORIA DE SAN LUIS.

(ETAPA COLONIAL)

Cuando se produce la conquista del Perú, nuestra tierra cambia de nombre, adopta el nombre de San Luis,  San Luis de Chuquipampa o San Luis de Huari, en relación a su antigua pertenencia, sin lugar a dudas fue una población pequeña, sin la trascendencia de Huari o de  Piscobamba. Seguramente no tenga fecha de fundación española, porque las fundaciones estaban destinadas para lugares con  mayor significación comercial, estratégica o administrativa. Uno de los primeros españoles que pasó por la jurisdicción fue Hernando Pizarro, quién se dirige desde  Huari a Piscobamba, probablemente pasando por Tambo Real de Huancabamba y Yauya, cuando se dirigía a Pachacamac en busca de tesoros. Así lo testimonia el cronista Miguel de Estete. Hernando Pizarro atraviesa suelo sanluisino por el Camino del Inca entre los días 2 y 3 de abril de 1533.

Inmediatamente después se inicia un proceso de evangelización en todos los territorios conquistados,  precisamente los primeros que inician esta labor fueron los agustinos y dominicos (1). Luego del proceso de extirpación de idolatrías  se afianzan las convicciones  cristianas en la población mestiza y aborigen,  que dan nacimiento a unas instituciones llamadas cofradías. Estas no son otra cosa que la asociación individuos, principalmente  laicos, con distintos propósitos, podían ser agrupaciones de españoles, de indios o de negros. La más importante finalidad fue  la de rendir tributo, culto y celebraciones  a determinados íconos cristianos (Jesucristo, la Virgen María en sus diversas advocaciones y diferentes santos). Los cófrades administraban sus propiedades y bienes donados por terceros y  celebraban anualmente las fiestas con las rentas que generaban los bienes de los símbolos católicos. Estas se institucionalizaron a través de los siglos para convertirse en nuestras fiestas patronales y otras festividades de nuestro calendario religioso. (2)

Como hemos señalado, éstas propiedades constaban de haciendas completas, punas enteras, rebaños de animales, terrenos y solares,  donados por particulares para una determinada  imagen de su devoción. Los motivos de las donaciones eran  la falta  de descendencia, los actos de constricción por  los pecados cometidos en  vida o simplemente   motivados por una gran fe. Las comentadas propiedades eran arrendadas a terceros por una renta anual, que servían para las fiestas y arreglos  de la imagen, de la iglesia, la pila bautismal y otros gastos que suponía el culto. En nuestro caso, la cofradía más importante fue la del Santísimo Sacramento, entre sus bienes se cuentan la hacienda de Ruris, terrenos en Pomallucay, Yanapuma, Yanacará, el solar de convento (al oeste de la plaza de armas actual),  entre otros. Una segunda Cofradía pertenecía a San Luis (Tayta Patrón) como algunos terrenos en Muchcas (Patroncocha), Qerushuy, Machajwahi, algunos predios en Colcabamba, igualmente la puna de Caninaco,  pertenecía a  la Cofradía de la Virgen de Dolores de San Luis, donado por Pedro Alejandrino Melgarejo en 1872. 

Lo cierto es que las cofradías aceleran su decadencia con la independencia en 1821. La naciente república establece algunas modificaciones de las viejas estructuras coloniales y la misma iglesia sufrió estos cambios con la expropiación de los bienes eclesiásticos. En 1865 se crea la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima y todos los bienes de las cofradías pasan a ser administradas por esta institución. En el caso nuestro las propiedades de las cofradías pasan al poder de la Sociedad de Beneficencia de Huari, la que inicia un verdadero negocio en la venta y alquiler de diferentes predios y propiedades. En la actualidad estas propiedades se hallan aún en poder de la Beneficencia, en manos de particulares y en otros casos han sido recobradas por las comunidades campesinas. (4)

En  esta parte de nuestra historia, se registra la visita de un gran personaje a San Luis, se trata del Arzobispo de Lima Santo Toribio de Mogrovejo, quién recorre el Callejón de Conchucos hasta en tres  oportunidades, la primera entre 1584 y 1588,  la segunda entre  1593 y 1594, fecha en celebró el octavo sínodo en San Pedro de Piscobamba en noviembre de 1594. La  tercera en 1596.  En este viaje  se sabe   con precisión  que el arzobispo pasó por  San Luis el 13 de mayo de 1596, porque existe una carta escrita por Santo Toribio  en nuestra tierra, relacionada a las contribuciones o diezmos que deberían aportar las doctrinas.  Además todos conocemos la anécdota del Santo en Pomallucay y el origen del nombre de esta comunidad,  referida a la pérdida de su  acémila devorada por un puma hambriento. (5)
  
En esta parte de nuestra historia colonial, necesariamente deberemos referirnos a uno de los españoles que estuvo vinculado con esta tierra. Se trata del Licenciado Diego Álvarez de Toledo, sería incompleto no tener en cuenta a este singular personaje, pues era dueño de la estancia de Canchabamba, la hacienda de Uchusquillo, la estancia de Chuclush en Llumpa y del obraje de Aurinja. Además del predio de Arway en Cunya.   Pero creemos necesario conocer un poco más de la biografía del español que como hemos referido tiene mucho que ver con la historia local y sobretodo con la vida posterior de los pobladores de sus principales  propiedades de la zona: Aurinja, Canchabamba y Uchusquillo.

Diego de Alvarez de Toledo habría nacido en Salamanca en el tercer decenio del siglo XVI, luego emigra al Perú, en donde se convierte en  cercano colaborador del virrey Francisco de Toledo, uno de los más importantes gobernantes de la etapa colonial. Diego de Álvarez  pues ocupa cargos de corregidor y visitador en diferentes provincias del extenso virreinato peruano. Estando en Huánuco conoce al español Francisco de Tarazona, dueño de la encomienda de Huari, que pertenecía en ese momento  a la jurisdicción de Huánuco. El hecho es que cuando fallece el dueño de la encomienda de Huari, el licenciado Álvarez contrae matrimonio con la viuda Isabel de Figueroa, poseedora  de una gran belleza y de una cuantiosa fortuna, además señalan nuestras fuentes que esta señora era presumiblemente hermana de Amarilis, notable poetisa de la época colonial que fue leída y respondida por el célebre  poeta español Lope de Vega.

Lo cierto es que con el matrimonio, Álvarez se convierte en un hombre de mucha fortuna si se incluye las propiedades que él también  poseía.  Las propiedades de esta familia eran cuantiosas, además de la señaladas poseía otros dos obrajes (uno en Chacas), haciendas y estancias en Huánuco, tiendas en Lima y hasta numerosos esclavos negros. Sólo en Canchabamba poseía 600 cabezas de ganado vacuno, 200 yeguas, otras 12 000 cabezas de ganado lanar en otro lugar no especificado de  Ichohuari. (6)

Pero nuestro personaje se caracterizaba no sólo por su enorme riqueza, sino también por una gran amabilidad y humanismo, a diferencia de otros españoles, se preocupaba por el bienestar de sus trabajadores y principalmente ayudaba el establecimiento y consolidación de la religión cristiana. Por ejemplo en 1585 se establecen en Huánuco los  sacerdotes agustinos, a estos religiosos los  favorece sin ninguna limitación, mandando construir capillas y arreglar altares apoyándoles  económicamente. Al fallecer sin dejar descendencia, casi todas sus propiedades son destinadas para el bien social  y comunal. En su testamento deja como herencia las propiedades de Canchabamba, Uchusquillo y Aurinja al Convento San Agustín de Huánuco, razón por la cual los pobladores de estas zonas estuvieron vinculados a esa región, viajando incansablemente para prestar servicios personales de temporada en temporada. La única condición de su filantropía  fue que anualmente se digan misas y recordatorios por su alma y la de su esposa. (7)

La comunidad de Uchusquillo,  más tarde llamada hacienda de Uchusquillo, comprendía los anexos: Tarapampa, Rosas, Canchabamba, Aurinja, Paccha, Arhuay en Cunya y  Chucllush en Llumpa, reiteramos, fue otorgada como encomienda al español Diego de Alvarez, éste posteriormente dona sus propiedades al Convento San Agustín de Huánuco. “...Sobre el origen de propiedad del fundo Uchusquillo ubicado en el distrito de San Luis, jurisdicción de la provincia de Huari me es grato manifestar que dicho fundo perteneció al Supremo Convento San Agustín de Huánuco, que transfirió el dominio útil a favor de don Joaquín de Quevedo, mediante contrato enfitéutico otorgado el 03 de enero de 1815 ante el escribano Público Don Enrique López. Al expedirse la Ley de fecha 04 de marzo de 1828, el gobierno adjudicó el dominio directo del mencionado fundo al Colegio Nacional de Minería, hoy “Leoncio Prado” que ha venido percibiendo el canon anual de 545 soles con veinte centavos, correspondiendo al Colegio Nacional de “La  Libertad” de Huaraz percibir la suma de 240 soles a mérito del Decreto Supremo del 15 de enero de 1849.....Por informes de la Dirección del Colegio Nacional de Huánuco se tiene conocimiento que los títulos del mencionado predio se perdieron en 1917....” Señala un documento en el Archivo del Proyecto Especial de Titulación de Tierras en Huaraz.  Como hemos visto,  los   mencionados colegios se convirtieron en propietarios de estas tierras, ergo facultados para arrendarlos a terceras personas.  (8)

El mismo documento añade que el 25 de junio de 1869 adquieren  dominio útil sobre esta propiedad por remate público,  Rosenda e Ildefonso Martel, cuya descendencia administraría la hacienda hasta hace algunas décadas. En setiembre de 1873 los comuneros inician una revuelta, pero sin mayores consecuencias, empero en esta coyuntura se redacta un hermoso manifiesto dirigido al presidente Manuel Pardo. Seguramente es uno de las primeras demandas escritas y presentadas ante el estado. Es un testimonio realmente singular por la defensa de los derechos humanos, un antecedente ejemplar de la lucha por la dignidad humana y la justicia, lanzada desde una pequeña comunidad como la de Uchusquillo, debe servir de referente y reflexión cada 25 de setiembre como una muestra de respeto y consideración a las aspiraciones de libertad e igualdad planteadas por los hombres del campo. (9)
                             
En el aspecto político y administrativo, después de la conquista,  el Perú fue organizado en relación a la jurisdicción eclesiástica, base de la civil. En tal sentido el país está conformado por un arzobispado y 05 obispados,  los que en 1569 se dividen en corregimientos, estos  se subdividen en repartimientos, que a la vez se subdividen en curatos o parroquias. San Luis fue cabecera de la parroquia del mismo nombre, perteneció al repartimiento de Huari y al corregimiento de Conchucos, que dependía del Arzobispado de  Lima. Esta demarcación subsistió hasta 1782, fecha en que fueron suprimidos los corregimientos como secuela del levantamiento de Tupac Amaru. Los corregimientos fueron reemplazados  por las intendencias,  y la zona de Conchucos pasó a formar parte de la Intendencia de Tarma y por añadidura  San  Luis paso a formar parte de la Intendencia de Tarma hasta los primeros años de la república.

Se tiene conocimiento que en la época de la independencia, específicamente la hacienda de Uchusquillo, parte de nuestra provincia,   aportó para el fomento del Ejército Libertador  con 140 cabezas de ganado vacuno,  cuyo valor total fue de 1120 pesos, fijado el precio de 8 pesos el precio de cada cabeza de ganado. (10)

(1)   MARQUEZ ZORRILA, Santiago.  “Huari y Conchucos” Imp. El Cóndor.  Segunda Edición.  1965

(2)   RODRIGUEZ TOLEDO, L. Cuatro Momentos de las Cofradías  del Virreinato del Peru” Uku Pacha. Lima 2012

(3)   Archivo Regional de Ancash. Documentos Varios.

(4) En diversos casos, las propiedades más extensas de la Beneficencia, fueron convertidas en flamantes Comunidades Campesinas después de la reforma agraria. La hacienda de Ruris, arrendado por Víctor Osorio,  se convirtió en la Comunidad Campesina Luis Pardo. En el caso de Cunya y Uchusquillo, fue arrendada por la familia Ortiz.  Esta última propiedad convertida en la Comunidad Campesina de Santa Rosa de Uchusquillo o en el caso de la puna de Caninaco había sido adquirida por Raymundo Esparza en 1895, del mismo modo convertida en la década del setenta en la Comunidad Campesina “Unión Canicaco”
Efectivamente, otros terrenos como Pishqupukio pertenecieron también a la Beneficencia de Huari, la que fue vendida a particulares en la década del sesenta del siglo pasado. El propio Cementerio General de nuestra localidad formó parte del mismo predio, que luego fue separado de la propiedad anterior. 

(5) Ver,  “Señor de Pomallucay Arte, Historia y Fe”. Publicado en el bloq: pirushtuel miradorbloqspot.

  (6) LEON G. Miguel.. “El Testamento del Licenciado Diego Alvarez”. Historia y Cultura. No 20 pp. 319-350. 1993

(7) ALBA HERRERA, Augusto. Luchas Campesinas en el Perú” Ancash y Región Central. Ediciones El Inca. 2012

(8) Por otra lado a partir de la década del cincuenta se registran protestas y luchas de los uchusquillinos contra la administración de los conductores Luis y Moisés Ortiz y el administrador judicial Leoncio Pasco Barrón, esposo de Delia Ortiz Martel. Existen documentos que informan las denuncias contra  los abusos de los administradores de la hacienda por los trabajos gratuitos, los servicios personales obligados y el aumento injustificado de la merced conductiva de las parcelas que ocupaban los uchusquillinos, por lo que en la mitad de la década del 50 hubo un movimiento campesino en la zona, cuya secuela fue el encarcelamiento injusto de los líderes campesinos Clemente Herrera, Feliciano Ramírez y Juan Nieto. Solo después de largas y frecuentes quejas y luchas, Uchusquillo pudo lograr en cierta forma su real  independencia y autonomía  con la Resolución Ministerial No 015-73 del 02 de enero de 1973, cuando son incorporados para efectos de reforma Agraria. 
Por eso se sabe que estos paisanos iban de tiempo en tiempo a prestar sus servicios personales,  hasta el vecino departamento de Huánuco, tenían  que hacerlo caminando jornadas que superaban los tres días, trabajando gratuitamente durante días y semanas, en las propiedades de los arrendatarios, estas penurias todavía son recordadas por uchusquillinos longevos que cuentan con nostalgia por la  larga y triste  historia vivida.

(9) Ver “Manifiesto Campesino de Uchusquillo de 1873”. Publicado en el bloq: pirushtuel miradorbloqspot.

(10). Archivo del Proyecto Especial de Titulación de Tierras de Ancash.




CONTINÚA:           III PARTE. SIGLO XIX.


sábado, 6 de junio de 2020

HISTORIA DE SAN LUIS PARTE I





BREVE INICIACIÓN A LA HISTORIA DE SAN LUIS. 
(LOS INICIOS)
Intentar construir la historia de cualquier pueblo, sin poseer documentación y bibliografía suficiente, constituye de por sí una seria limitación, sin embargo, trataremos de iniciar una breve reseña histórica de nuestro terruño, partiendo de las pocas fuentes que contamos, recurriendo principalmente a las fuentes orales, las tradiciones, costumbres y algunos escasos textos escritos sobre la región.

Empezaremos esta síntesis historica, presentado una pequeña descripción de la localidad, en palabras del reverendo S. Marquez. “...  La población brinda un panorama incomparable. Gracias a su horizonte tan abierto, el sol sale temprano y se oculta tarde, la luz brilla más que en ningún otro sitio, pues la cordillera que se tiene frente a este pueblo, refleja como un espejo los rayos del sol...”. Efectivamente la villa de San Luis es una localidad con un paisaje pintoresco y singular en la zona, tiene en los puntos cardinales horizontes amplios y lejanos, sólo en el sur se yergue majestuoso e imponente, el cerro Potosí, como queriendo proteger a todo nuestro pueblo. Potosí es el nombre de nuestro centinela, en comparación a la gran mina boliviana, por su riqueza minera que aún guarda en sus entrañas. (1)

En la época prehispánica nuestro pueblo, formó parte del grupo étnico de Ichohuari, que estaba conformado por nuestra provincia, Asunción y Antonio Raymondi, es decir los pueblos que se encontraban a la izquierda de Huari. Se sabe que fue denominado de manera genérica Chuquipampa, mientras el padre Márquez lo denomina Chuquihuari. Es necesario señalar que Huari estaba conformado por Ichohuari y Allaucahuari (Huari y los pueblos que están a su derecha). Mientras la zona de San Marcos y Chavín estaba conformada por el grupo étnico Pincos. (2)

Todo indica que el nombre nativo de nuestra tierra está vinculado al término quechua chuki, pero que parece ya castellanizado. Es probable que el vocablo nativo sea tsoqe que ha devenido en chuki. En las afueras de la población, se halla un terreno llamado tsoqebamba (tsoqepampa) hoy Capulipampa. El témino quechua tsoguepampa se ha transformado a las palabras castellanizadas tsoguebamba y luego a chuquipampa, tal como denominan algunos autores a esta parte de la provincia (3).

El término quechua “tsogue”, supone también diferentes significados, sabemos que es una planta que crece en las zonas quechuas, aunque hoy esta vegetación no se observa en la zona. El mismo término tsogue significa también suelo abierto o que se abre, quizás este nombre pueda tener mayor sentido   en relación a los problemas de agrietamiento que siempre ha tenido la población. Es curioso que, en relación a este fenómeno también en las cercanías del poblado hallamos una zona llamada Machaqwahi, literalmente casa borracha, sobreentendida como construcción o terreno inestable.

En conclusión, tsoqepampa, puede significar, llanura con agrietamientos o en su defecto planicie poblada con la vegetación que hemos señalado en el párrafo anterior. No obstante, es difícil señalar categóricamente el significado de este topónimo.

En relación a nuestro análisis, creemos necesario incluir la contribución de investigador piscobambino Américo Portella Egúsquiza, en su texto “Serenatas Andinas”, señala que “…originalmente San Luis se denominaba “Chuquispampa”.  Según los entendidos lo que ha ocurrido es que se ha producido una remodelación idiomática del nombre toponímico, Chuquispampa, significa pampa del oro fino….” (3).  En este sentido hay que precisar que el término chuki, literalmente significa oro en la lengua aymara, pero este metal precioso en quechwa se denomina qori. En todo caso si tuviera este significado el vocablo deberá haber sido Goripampa. Como sabemos en este caso el vocablo chuqui, es la deformación lingüística de la expresión nativa tsoqe. Sin estar completamente de acuerdo con esta afirmación, valoramos su comentario.

Es conveniente también incorporar el comentario de don Manuel Mendoza García, investigador y articulista de la Revista Aspirando, vocero de la Institución Educativa Amauta Atusparia de Chacas, que precisa, “… según el Diccionario Enciclopédico del Perú, de José Alberto Tauro, la palabra chuqui, significa lanza…” Luego añade, “…durante la época colonial las parroquias de San Martin de Chacas y de San Luis constituyeron el repartimiento de Chuquihuari de la real corona, por cuyas circunstancias a los nativos del citado repartimiento se les conocía con el gentilicio castellanizado de chuquis, o sea naturales de Chuquihuari. El nombrado término se aplicó a los habitantes de las dos parroquias, posiblemente, por el predominio del Choqui (lanza) entre sus habitantes, de cuyas costumbres son herederos los campesinos del distrito de San Luis, que no dejan el bastón de lloque en sus caminatas…” (4) La apreciación del señor Mendoza nos ayuda a esclarecer la razón de nuestro apelativo, tukru fusil.  

Producida la conquista, toma el nombre de San Luis, hoy capital de la provincia. Esta denominación tiene un origen claramente cristiano y religioso, en homenaje al rey de Francia, Luis IX (1215-1270), quién encabezaría la última cruzada tratando de rescatar las tierras santas, ocupadas por los musulmanes. El rey en mención perecería en la brega por esta noble causa. Luis IX fue canonizado en mérito a su gran religiosidad, sencillez de su vida, virtudes personales y su inmensa fe. Efectivamente los nombres de los pueblos de Conchucos y muchas ciudades del Perú, procedieron de los diversos personajes reconocidos y santificados por la iglesia católica, dado el espíritu profundamente creyente de los conquistadores, por ejemplo, San Martín de Chacas, Santo Domingo de Huari, San Pedro y San Pablo de Piscobamba, San Juan de Pomabamba, San Andrés de Llamellín y San Luis de Huari.

Entonces nuestra tierra cambia de nombre, adopta el de San Luis de Chuquipampa o San Luis de Huari, en relación a su antigua pertenencia. Sin lugar a dudas fue una población pequeña, sin la trascendencia de Huari o de Piscobamba, dos pueblos prehispánicos importantes en esta vasta zona.
Seguramente no tenga fecha de fundación española, porque las fundaciones estaban destinadas para pueblos y ciudades con mayor significación comercial, estratégica o administrativa.

En los inicios de nuestra historia aparecen diversos vestigios de ocupación humana en el distrito y en la provincia. Uno de los más antiguos es Inka Raqaa, ubicada en el caserío de Illauro, ciudadela caracterizada por un conjunto de construcciones líticas, esparcidas en algunas hectáreas. se puede distinguir nítidamente algunas ventanas trapezoidales que sería un rasgo importante de la arquitectura andina posterior. De este lugar ha sido extraída innecesariamente un mediano lanzón (wanka) que se encuentra clavada en la plazuela de la comunidad.

Prosigue en importancia Kasha Hirka, ubicada al oeste de la localidad. Esta extendida la plataforma en aproximadamente diez hectáreas, que va desde el camino real que se dirige a Taulli, hasta el confín de las elevaciones del terreno. Seguramente, como muchas de las sociedades autóctonas, sus ciudades se construyeron en las partes altas del territorio. Significaba la conservación de las zonas agrícolas de las zonas bajas y una finalidad estratégica y militar.   El abandono, el paso de los años y la ocupación del hombre, en la agricultura y el pastoreo ha deteriorado dramáticamente el sitio. En la actualidad se encuentra un conjunto de corrales que han sido construidas con piedras de las edificaciones. Además, la presencia de un conjunto de plantas de eucalipto ha contribuido en la deformación del monumento.

La extensión del terreno supone haber existido edificios, calles, entradas que apenas se distinguen. La plazuela actual del poblado de Qontsa Hirka, probablemente haya sido uno de los espacios más importantes del sitio arqueológico. No obstante, al oeste de la explanada todavía queda una construcción lítica sobre un pirushtu, que tiene una entrada a la construcción, que espera un estudios y trabajo especializado.

Según los estudios en Kasha hirka se percibe una clara influencia de la Cultura Recuay, también llamada Huaylas o Santa (200 ac – 700 dc) que pertenece al intermedio temprano. Esta sociedad ocupó gran parte de la sierra del territorio ancashino. Se caracterizó también por la construcción de estructuras de piedra, el labrado de monolitos con diferentes figuras y su cerámica singular por su estilo “rojo y blanco”. Por eso en Kasha Hirka se pueden observar todavía algunos tipos de construcción, como acueductos, pequeñas plazas circulares y los restos de una cerámica esparcidas en todo el terreno.

Debemos tener también en cuenta la existencia de algunos restos en el centro Poblado Menor de Canchabamba. Esta comunidad se asienta sobre un sitio arqueológico, pues en diversos trabajos de edificación han hallado y rescatado numerosas piezas líticas que testimonian la existencia de una avanzada sociedad. Igualmente, en la comunidad de Carash, en el límite con Canchabamba, se encuentran diversas construcciones que han sido destruidas por las actividades humanas y principalmente por la construcción de la carretera a este último caserío.

Hay una riqueza arqueológica enviable en toda la provincia. El hermano distrito de Yauya atesora piezas líticas de influencia chavinoide. La piedra de Yauya es una wanka (piedra alargada) estudiada por arqueólogos peruanos de primera importancia, como Julio Cesar Tello y Federico Kauffmann Doig. Tampoco podemos dejar de mencionar las cámaras funerarias ubicadas en el Centro Poblado de Juncay, lastimosamente saqueadas, y destruidas con la construcción de la carretera hacia la mencionada población. En el progresista distrito de San Nicolás, se encuentra también el centro arqueológico de Kotosh, una ciudadela que aún conserva rasgos de un lugar importante, en donde se puede apreciar edificaciones diversas, enormes paredes de piedra que seguramente fueron parte de edificios, plazuelas que alguna vez habrían sido centros ceremoniales, entradas, restos de calles, pero hoy en estado de deterioro y usado para fines agrícolas. Añadimos en este mismo distrito, las cámaras funerarias del hermoso Qayarapana, que también se encuentran profanadas.

Existen además otros vestigios arqueológicos regados en toda la provincia, se trata de chullpas, atalayas, acueductos y diversas construcciones que constituyen ardua tarea pendiente de los jóvenes científicos sociales, para el estudio, el rescate, la conservación y principalmente su difusión para la intervención del Ministerio de Cultura y declaración como Patrimonio Arqueológico Regional.

Merece un párrafo aparte el camino Inka (Qhapaq Ñam). Esta magnífica caminera atraviesa la provincia. Ingresa por Puaq (Caninaco), pasa por Palla Wachanan, luego se dirige a Yauya bajando por Tambo Real de Huancabamba, en donde se puede apreciar aun el hermoso sendero prehispánico. Prosigue hacia el magnífico puente Puka Yaku que cruza el no menos impactante  río Yanamayo y luego transcurre hacia la provincia de Mariscal Luzuriaga. Es necesario precisar que esta vía real se halla en buen estado de conservación en nuestro distrito, en algunos casos el ancho excede a los diez metros. Por otro lado, el lugar de nominado Palla Wachanan (lugar en donde alumbró la esposa del inka) existe una edificación de piedra que todavía conserva su estructura y características iniciales. En la orilla de la caminera, se puede hallar también enormes monolitos cincelados en su contorno, llamados guelley peesanan (para pesar la plata) una especie de wipis gigantes que el paso del tiempo no ha podido deteriorar. De mismo modo, es menester especificar que el Qhapaq Ñam, solo atraviesa en Ancash, las provincias de Huari, Fitzcarrald, Mariscal Luzuriaga, Pomabamba, Sihuas, Corongo y Pallasca, convirtiéndose de un gran potencial de turismo de nuestra provincia y de la región.

Como observamos, en esta etapa, la zona de Conchucos desarrolló su propia historia, aunque existan periodos visibles de influencia externa, como la de la cultura Recuay y posiblemente de la Cultura Wari. Sin embargo, hasta la segunda mitad del siglo XV mantiene su autonomía, hasta que llegaron los conquistadores cuzqueños, dirigidos Tupac Ynca Yupanqui y Huayna Capac, descendientes del gran Pachacútec. Algunos cronistas como Cieza de León manifiestan que “...Los indios de la provincia de Conchucos, fueron muy belicosos y los incas se vieron en trabajo sojuzgarlos.” 

Así mismo el inca Garcilazo de la Vega señala que: “... Ganó el Inca a las provincias rebeldes con hambre y astucia militar.” Y termina diciendo que el asalto duró de cinco a seis meses. Derrotadas las huestes conchucanas fueron incorporadas a la jurisdicción del Chinchaysuyo. Para el estudio de este período de la historia regional realmente se han hecho muy pocas investigaciones, por la que se caracteriza sólo de generalidades para toda la región.



Termina el periodo prehispánico de nuestra pequeña historia con la conquista del Perú. Uno de los primeros españoles que pasó por la jurisdicción fue Hernando Pizarro, quién se dirige desde Huari a Piscobamba, probablemente pasando por Tambo Real de Huancabamba y Yauya, cuando se dirigía a Pachacamac en busca de tesoros. Así lo testimonia el cronista Miguel de Estete. Hernando Pizarro atraviesa suelo sanluisino por el Camino del Inca entre los días 2 y 3 de abril de 1533. (6)

(1)    MARQUEZ ZORRILA, Santiago. 1965. “Huari y Conchucos” Imp. El Cóndor.  Segunda Edición.  Lima.
(2)    GOMEZ LEON, Miguel. “Presencia de Santo Toribio de Mogrovejo en el Callejón de Conchucos” Diócesis de Huari. 2008
(3)    Seguramente trae confusiones la escritura quechua, a veces recurrimos a su correcta escritura y en algunos casos omitimos reglas, con la buena intención de transmitir claridad para su lectura y comprensión
(4)    PORTELLA EGUSQUIZA, Américo. Serenatas Andinas. 2000 Lima.
(5)    MENDOZA GARCÍA, Manuel.  Revista Aspirando. N° 05 1978 Colegio Amauta Atusparia Chacas.
(6)    ESTETE MIGUEL, "Relación de la Conquista del Perú"

II PARTE : LA ETAPA COLONIAL.