PUENTE PUKAYAKU

Cruza el río Yanamayo y es parte del camino inka.

LAGUNA DE PEROLKOCHA

Difícil de llegar pero vale la pena.

PIRUSHTU DE KONDOR

Centinela de San Luis, sobre Roqruwarka

FLOR DE SHAQAPA

Orquidea andina, que crece sobre los 4000 m.s.n.m.

MONOLITO CON LA FIGURA DE JAGUAR

Encontrado en centro poblado de canchabamba.

martes, 30 de mayo de 2017






PARA NO OLVIDAR

(EL FUJIMORISMO).

Alberto Fujimori, es seguramente uno de los presidentes más controversiales de la historia del Perú. Para sus adeptos, el mejor, estabilizó la economía, derrotó a la subversión, ordenó este país que Alan García había destrozado en su primer gobierno. Para sus detractores el gobernante que en cierta forma inauguró la etapa más funesta de la corrupción en nuestro país, que aún se prolonga hasta nuestros días. Este artículo tiene por propósito esclarecer de manera breve y didáctica, lo que hizo y no hizo Fujimori, porque todavía hasta hoy, el fujimorismo tiene presencia en la política peruana, a través de sus hijos y los millones de simpatizantes que supo captar en los más recónditos rincones de la patria.

Alberto Fujimori, sin duda alguna, fue un gran estafador de sus electores. Llegó a palacio de gobierno después de haber mentido sistemáticamente a todos los peruanos, recordarán que planteó una propuesta muy distinta a la del candidato de la derecha, presentándose como aspirante de centro, progresista, honesto, inteligente y trabajador. Al ganar las elecciones en la segunda vuelta, se hizo presidente de este complejo país, sin embargo como tantas veces la derecha peruana le dio de comer en sus manos, lo secuestró y lo domesticó. Terminó haciendo lo que condenó en la campaña electoral, gobernando a favor de aquellos que siempre han sido los dueños del Perú.

Un primer aspecto a tener en cuenta, es el autogolpe del 05 de abril, pareciera que esta fecha anunciara solo desgracias para esta sufrida nación. Un seguidor suyo decía hace poco, parafraseando al dictador, "....de los huevos que se rompieron salieron excelentes tortillas..." En cierta forma justificando la ruptura del orden constitucional. Es decir la ley puede quebrarse, si los fines son altruistas, si los intereses son supremos. Sí, el fin justifica los medios, algo así como sostenía Adolfo Hitler hace casi un siglo. No importó el alto precio, porque debilitó y desprestigió más, las instituciones democráticas de esta república que apenas se encontraban erguidas.  

Un segundo punto es la lucha contra el terrorismo, en setiembre de 1992, se capturó al líder del movimiento terrorista sendero luminoso. Con este acontecimiento se inicia el fin de la historia tenebrosa del grupo subversivo.  Sin embargo los días de Abimael y sus huestes estaban contadas. Por una parte existía un plan para capturar por parte del Grupo de Inteligencia de las fuerzas policiales y por otro, el movimiento estaba condenado a autodestruirse, como secuela de sus absurdas estrategias, su falso cientificismo, su crueldad desmedida y el culto a la personalidad a un líder, que los alejó de los sectores populares  a quienes pensaban defender. Con la captura de Guzmán, sendero luminoso se desmoronó como un castillo de naipes. La derrota del terrorismo, uno de los blasones de los fujimoristas, no constituye una obra exclusiva del expresidente, confluyeron varios factores para su eliminación.

Un tercer tópico que no se debe soslayar, otro escudo del fujimorismo, es la estabilización de la economía. Efectivamente días después del triunfo de Fujimori y faltando a su palabra, tomó la decisión de ejecutar el recordado shock económico, esta medida en algunos casos decuplicó los precios de los bienes de consumo. Recuerdo que al día siguiente, las calles de Lima amanecieron desérticas, los rostros atribulados, los bolsillos con billetes que no tenían ningún valor….. con una incertidumbre realmente fatal. Claro que esta medida afectó apenas a los poderosos, la miseria fue distribuida de nuevo entre los más necesitados y los flamantes pobres. Fue además este hecho el inicio de la implantación de un nuevo modelo económico, el neoliberalismo. Un cuarto de siglo después, la pobreza sigue latente, las inequidades y brechas entre ricos y pobres se han incrementado.
  
Un cuarto tema es la violación de los derechos humanos. El gobierno fujimorista respondió con la misma ferocidad a la violencia terrorista. Se sabe que los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos, fueron dirigidos y ejecutados por disposición del gobierno, por lo que Fujimori purga condena por delito de lesa humanidad. Por otro lado a esto se suma el manejo político del Ministerio Público, el Poder Judicial, El Tribunal Constitucional, la sumisión absoluta del Congreso de la República, el uso de los medios de comunicación y de todos los sectores públicos en las campañas electorales reeleccionistas.

Tal vez, olvidan algo los Fujimoristas como otro logro de esa gestión, la paz con Ecuador. En el año de 1998, luego de unas largas negociaciones se logró la paz con el vecino país del norte, a través de la firma del Acta de Brasilia. Después de más de un siglo de controversias y tres conflictos armados. El pueblo ecuatoriano en forma muy justa y hasta generosa renunció a sus pretensiones territoriales que había alimentado durante largas décadas. Jamil Mahuad, Presidente del Ecuador, con una gran responsabilidad y aun en contra de sectores nacionalistas de su país, firmó la ansiada paz. “Curiosamente, los dos presidentes que firmaron la paz tuvieron suertes complejas. Jamil Mahuad está fuera del país y afronta causas con la justicia ecuatoriana por el congelamiento de depósitos y el feriado bancario. Alberto Fujimori está encarcelado por delitos de corrupción y de lesa humanidad”(1).

Aun dando crédito, algunos logros del fujimorismo, lo que no se puede olvidar ni perdonar, es el inicio o consolidación de la galopante corrupción. Hoy generalizada en toda la república. Se sabe que en este país, nuestro Perú, la corrupción siempre ha sido una plaga recurrente, pero la corrupción fujimorista aventajó largamente a las ya conocidas y existentes. Solo de la venta o el remate de las empresas públicas, ingresaron al estado US$ 8 825 millones, dinero con que el estado hizo una gran cantidad de obras públicas sin transparencia, pero además propició el clientelismo, el asistencialismo de toda una generación y aun las posteriores.  Pero no solo este dinero,  del Fondo Nacional de Vivienda (FONAVI) ahorro de los empleados peruanos para alcanzar una vivienda digna, el fujimorismo se cogió sin ningún reparo, sin ningún  remordimiento,  aproximadamente US$ 2 500 millones, un verdadero latrocinio  a todos los trabajadores del país. Se sabe que este ingente caudal fue utilizado en las campañas reeleccionistas del ingeniero Fujimori. Hoy todavía seguimos peleando algunas limosnas para que el estado devuelva a los verdaderos propietarios.


Un cuarto de siglo después, el decenio de Fujimori, merece una reflexión. Principalmente en aquellas nuevas generaciones que no vivieron en carne propia la desgracia de ese régimen. Hoy sus áulicos justifican y enaltecen al expresidente y su gobierno. Sin embargo es deber de todo ciudadano que ama la libertad y la honestidad, difundir sin apasionamientos los probables aciertos y los comprobados yerros del fujimorismo, para que esta historia de la infracción a la ley, el autoritarismo y la perversa corrupción, no se repita jamás en la posteridad. Finalmente la situación de Alberto Fujimori, causa tristeza. Anciano, enfermo y encarcelado, con la honra y dignidad destruida, la familia dispersa, aun como una carga aun para la colonia japonesa en el Perú. Sin embargo Alberto Fujimori, fue un ingeniero prestigioso, maestro y rector de la Universidad Agraria de la Molina, Presidente de la Asociación Nacional de Rectores, académico, inteligente, que la política, ese vil oficio,  lo engulló. Seguramente si pudiera retroceder el tiempo, el ingeniero preferiría mil veces su familia, su profesión, su dignidad y su perdida libertad. 


(1) Noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO. Quito Ecuador, del 21 de noviembre del 2016. 





ANCASH, UNA GRAN OPORTUNIDAD DESPERDICIADA.

Ancash, una de las regiones con mayores recursos económicos en los últimos años, se encuentra a la deriva. Nunca despegó pese a los ingentes chorros de dinero transferidos tanto al gobierno regional como a los gobiernos locales. Una oportunidad como esta no se presentará en el corto y mediano plazo. Pero aun presentándose de nuevo, se ha perdido definitivamente la coyuntura de situar a la región como una de las zonas del país lanzados al desarrollo. Existieron dos factores que obstaculizaron este despegue, por un lado la ineptitud y falta de visión de los políticos regionales y por otro, la gigantesca corrupción que propiciaron los mismos. Naturalmente, el primer elemento engendró y alimentó al segundo.

Es lamentable que los últimos presidentes regionales de nuestra región se encuentren presos por diferentes delitos. Ancash no merece esta vergüenza. En los últimos tres periodos de gobierno, han ingresado a la región algunos miles de millones de soles, principalmente procedentes del canon minero, no obstante una cuarta parte de este dinero, ha sido devorado por la corrupción. Solo en la construcción de la carretera Carhuaz – Chacas – San Luis, hay un perjuicio económico para el estado de 50 millones de soles. Las autoridades de los gobiernos locales no se han quedado atrás, han marchado al compás de la banda de facinerosos que saquearon a esta sufrida región. Seguramente nuestro distrito judicial,  es uno de los ámbitos en donde existe el mayor número de procesos por causales de corrupción.

Los indicadores de crecimiento son claros. En materia de educación, la Evaluación Censal de los Estudiantes (ECE), nos señala que la región estuvo siempre a mitad de tabla, recurriendo al argot deportivo. No hemos tenido una tendencia para lograr mejores resultados, mas al contrario la ECE 2016 nos relega hacia los peldaños del descenso (1).  En materia de salud, los índices de desnutrición y anemia, son alarmantes, el promedio de la desnutrición en algunas provincias alcanza el 40% de niños, la cifra de la anemia sintoniza por ahí, es decir que cuatro de cada diez niños, sufren desnutrición y anemia, con las consecuencias irreparables que supone en el aprendizaje y la calidad de vida posterior de estos futuros ciudadanos (2). Está por demás precisar que en materia de corrupción somos uno de los primeros a nivel nacional. Entre las regiones del litoral del Perú, Ancash es la más atrasada.

Igualmente en el ejercicio ciudadano, estamos desaprobados con cero. Elegimos a pesar de sus antecedentes a Waldo Ríos, como alcalde de la capital de la región, luego como Congresista de la República y posteriormente como Presidente Regional. Igualmente apoyamos a Cesar Álvarez, ilustre discípulo de Alberto Fujimori. El confinado dirigente de Cuenta Conmigo y autoridad regional, consolidó la corrupción, encarnó la descomposición de sus instituciones, promovió el clientelaje político, el asistencialismo, la vendetta, el ajuste de cuentas, los diezmos, y un largo etcétera. Curiosamente, ambos, maestro y discípulo han terminado detrás de las rejas, como deberían terminar todos los delincuentes de saco y corbata.

Todavía en nuestra región, las inequidades son inmensas. Las provincias de la costa, conservan la condición de ser las menos pobres y muchos distritos de la sierra, se mantiene aún en la más completa pobreza. Pero en nuestro país, que curiosa es la política, que incoherentes son las leyes y que absurdas son la toma de decisiones. Muchos recursos del canon minero fueron destinados hacia las zonas con mayor desarrollo de Ancash, dejando de lado a las zonas deprimidas profundizándose las brechas de inequidad e injusticia.  El distrito de San Marcos, ha recibido hace algún tiempo más de 100 millones de soles al año, pero a unos kilómetros de esta localidad de explotación cuprífera, un distrito sobrevivía con 400,000 mil soles en el mismo periodo. No podía ser más necia esta distribución, por supuesto, ordenada desde el gobierno nacional.

La coyuntura actual no es distinta, el periodo 2014-2017 del gobierno regional ya está desperdiciado. Actualmente tenemos un presidente transitorio que cuenta solo con algunos meses para terminar el año. El próximo, es básicamente electoral o mejor dicho electorero. Muchos de nuestros políticos estarán enfocados en las contiendas regionales y locales, en vez de trabajar por una verdadera gestión a favor de los intereses de este desventurado territorio.  Ojalá en las próximas elecciones, con la experiencia vivida, los ancashinos sepamos elegir a autoridades capaces, honestas y con propuestas por lo menos para el mediano plazo, para que no se repita la amarga experiencia de corrupción generalizada, desgobierno, caos y atraso.

Los últimos doce años de gobierno regional y gobiernos locales han sido lastimosamente de estancamiento, pues aún se podría decir de regresión teniendo en cuenta los ingentes recursos que se manejaron irresponsablemente. Definitivamente ha sido una oportunidad desperdiciada. No obstante, Ancash es una región afortunada, con inmenso potencial para el desarrollo, lástima que ha caído en manos de autoridades ineptas y corruptas que sólo se interesaron por sus beneficios personales, dejando de lado el bienestar de la población y el futuro de la región.

       (1)     Los resultados de la ECE 2016, publicados en abril de este año, señalan por ejemplo que en matemática en segundo grado de primaria, Ancash tiene el 37,6 % de estudiantes en el nivel de inicio, es decir, que este porcentaje de estudiantes no lograron los aprendizajes esperados para el III ciclo. Solo logran realizar tareas poco exigentes respecto de lo que se espera para este ciclo. En este caso solo es superado por Ucayali y Loreto con 47,2% y 56,09% respectivamente. Curiosamente, Waldo Ríos encargó la DRE Ancash a un “técnico” moqueguano para que replique la experiencia exitosa de Moquegua (uno de los mejores a nivel nacional) y por las cifras que observamos, creo el exdirector regional de educación se dedicó más a otras actividades, que a hacer una verdadera gestión. Los resultados son parecidos en matemática de cuarto grado de primaria. En la misma área en el segundo grado de secundaria, la cifra es dramática, entre los niveles de inicio y previo al inicio se hallan 76,5% de estudiantes.  
         (2)     Plan de Desarrollo Regional Concertado (2016-2021)


(       

sábado, 22 de abril de 2017






DESDE EL MEDIO SIGLO             
Considero que cumplir cincuenta años, es de hecho una suerte para una gran mayoría de hombres. Porque muchos otros no llegaron a esta edad y se ausentaron antes de saborear la madurez y sensatez de esta importante etapa de la vida. Dejaron obras inconclusas, proyectos pendientes y quizás promesas por cumplir. Se fueron tempranamente, Mariátegui, Vallejo, Valdelomar y cuantiosos peruanos ilustres,  haciéndonos sentir sus ausencias, solo permitiéndonos imaginar su posterior vida y obra, dejando en el mundo de las conjeturas su valiosa contribución a la peruanidad y al mundo entero.  Imaginemos a los compatriotas ilustres citados bordeando los setenta años, reflexionando, escribiendo con su talento, seguramente sus obras hubieran consolidado su producción, porque muchos intelectuales manifestaron su verdadera dimensión, después de los cincuenta años.

Para el común de los mortales, de los hombres de a pie como el quien escribe, cumplir el medio siglo es ya un capital. Nos ha permitido mirar la vida, desde el tiempo y la experiencia, haciéndonos en algunos casos replantear nuestra propia existencia, en otros consolidar lo que hemos hecho y pensado hasta hoy. Seguramente los cincuenta representan la consolidación de la familia, los hijos, el dominio del oficio, el perfeccionamiento en la profesión y en general algunas metas parcial o totalmente alcanzadas. Para las personas que hemos alcanzado esta edad, es sin lugar a dudas un periodo de intensa reflexión, de una mirada hacia atrás, para hacer un balance de lo que se ha hecho, lo que no se hizo y lo que aún queda por hacer. Es el momento de renovar nuestros compromisos, de vivir intensamente cada día, aun sabiendo los pocos años que nos puedan quedar, o tal vez, la longevidad que el destino nos puede regalar.

Los cincuenta años posee la claridad de comprender absolutamente la brevedad de la vida humana. No hace mucho que nuestros padres, veían con complacencia el inicio de nuestra  vida adulta, mientras nosotros  los observábamos con satisfacción su relativa juventud.  Recuerdo con nostalgia y como si fuera ayer, caminábamos por la calles con mis hijos cogidos de las manos, hoy han crecido presurosamente y muy pronto estarán ellos haciendo lo mismo con su descendencia.  No hace mucho alardeábamos de nuestras dos o tres décadas de vida, de las virtudes y fortalezas de la juventud, empero los cincuenta nos sorprenden de la manera menos esperada,   sin mayores anuncios, sin campanazos, alertándonos para abandonar aquellos hábitos que deterioran la salud física, de las conductas que ocasionan inquietudes y preocupaciones. El medio siglo parece realmente larguísimo, pero cuando se ha vivido y transcurrido, es tan corto y fugaz que nos cuesta creer que ha pasado.

Las cinco décadas, como se ha dicho, constituye un periodo de modificaciones y permanencias. Por un lado se transforman conductas habituales, patrones y estilos de vida que hasta esta época lo teníamos como normales y consentidos, pero por otro lado, en este lapso se afianzan otros pensamientos, actitudes y hábitos. Las dudas e incertidumbres se van desterrando o se van transformado en verdades, en algunos casos los cambios son tan radicales que muchos incendiarios se convirtieron en bomberos. En esta edad, nos hacemos libres de los fundamentalismos, de cualquier dogma, desterramos definitivamente toda forma de fanatismos. Si alguna vez en nuestra azarosa juventud abrazamos ideologías y concepciones políticas de manera febril, en este periodo,  analizamos,  reflexionamos profundamente antes de proferir la palabra, de dar la promesa y de tomar decisiones.  Afortunadamente las sacralizaciones de libros y personas han sido para siempre proscritas. A los 50 años alcanzamos la condición de libertos, dejamos atrás prejuicios, estigmas y estereotipos que aún sobreviven y que nos han esclavizado todavía.  

A los cincuenta seguimos aferrados a la presencia de Dios en nuestras vidas, de quien tantas veces nos alejamos y otras tantas lo volvimos a buscar. Estamos convencidos que la inmensa belleza y perfección de la naturaleza, solo pudo haber logrado una mano maestra y superior; sin embargo cuando miramos la otra gran creación, la humanidad, la de nosotros los hombres, nos descorazonamos, hallamos tanta desigualdad, injusticia e irracionalidad, que es difícil creer que esa misma mano maestra la hizo.  De ahí que vivamos agobiados, por esta gigantesca contradicción entre lo humano y lo natural, albergando en nuestro ser persistentes e intermitentes dudas sobre esta cuestión. Acrecienta nuestro pesar el hecho que el propio hombre esté llevando el caos a esta perfección, dispersando barbarie a su única patria, la tierra.  Nunca, en la historia de la humanidad, los hombres habíamos conseguido alcanzar los niveles de desarrollo científico y tecnológico como hoy, pero tampoco ha emergido como en los últimos tiempos, lo más ruin y lo más primitivo de esta creación.

En esta etapa de la vida, también estamos seguros que los hombres a través de la historia han inventado “teorías” para justificar las desigualdades y conservar el orden establecido. Han escrito cientos de libros, defendiendo toda forma de inequidad, desde la antigua biblia, pasando por el universal Aristóteles, el cerebro más completo de la antigüedad, hasta de Adolfo Hitler y su demencial nazismo, haciendo apología en su tiempo y contexto, de la esclavitud, de la servidumbre, del saqueo de recursos y del genocidio.  A los cincuenta, todas estas ideas nos parecen grotescas y absurdas, los acontecimientos secuela de su concreción, simplemente bestiales. Tenemos el convencimiento que entre los humanos solo hay diferencias culturales y físicas, pero después somos tan o más iguales que una subespecie de primates.
   
En este tiempo nos volvemos a convencer que el éxito personal, nuestro propio éxito, no sirve de mucho cuando el destino de las personas que más queremos no fueron las ideales o cuando sus sueños y anhelos no se cumplieron.  Definitivamente nuestros logros no son ni grandes ni significativos, cuando nuestros hijos no están alcanzando sus propias metas   o se fueron por un camino distinto del que le habíamos sugerido o quizás señalado. Esto no quiere decir que nuestros hijos sean los responsables de cumplir los anhelos que no alcanzamos y sean los operantes de nuestros sueños.  En verdad nuestra vida no ha alcanzado plenitud, cuando nuestros descendientes peregrinando por la vida y ante una bifurcación que se presenta tantas veces en nuestra existencia, prefirieron alejarse del bien, de la convivencia pacífica o se introdujeron en el mundo de la trivialidad, de los placeres e incluso de los vicios. En este caso concluyentemente, no hemos ganado.

Al iniciar el segundo medio siglo de la vida, estamos seguros que el dinero no es tan importante como cuando teníamos treinta, si bien el metal facilita lo más elemental de la vida,  jamás cubrirá lo más valioso del ser humano, la espiritualidad.  Muchos hombres se pasan la vida trabajando excesivamente con el propósito de acumular la riqueza material, dejando de lado aquellas pequeñas pero valiosas manifestaciones aparentemente intrascendentes, pero que nos convierten en verdaderos seres humanos. Otros hombres han recurrido a medios vedados para acopiar fortuna, haciendo saltar en pedazos su decencia y dignidad, hundiéndose en el légamo de la deshonestidad y la miseria moral.  Estamos seguros también que la posesión del dinero no es sinónimo de éxito, en todo este tiempo hemos conocido a personas con mucho dinero, con mucha riqueza material, pero con una miseria moral inconmensurable. Indudablemente, la vida del hombre solo es trascendente, cuando comparten lo que se atesora y no se ha guardado todo para sí. Los lauros y distinciones más significativas, se empequeñecen y son banales cuando la vida está atravesada por la ambición, el individualismo y el propio gozo. 

A los 50 estamos también convencidos, que la felicidad nunca es plena y perfecta. Ningún hombre podrá ser feliz completamente, mientras alguien a quien uno ama, sufra, o cualquier otro ser humano en nuestro entorno sienta dolor. A no ser que hayamos construido una dura costra o caparazón de desamor e insensibilidad sobre nosotros.   La felicidad es momentánea, fugaz y definitivamente no se encuentra en la riqueza material expresada en lujos, placeres y excesos. La felicidad, si existe, solo se manifiesta en la paz interna, el sosiego consigo mismo, el haber extirpado los desvelos a causa de las carencias o de las ambiciones extremas. La felicidad debe radicar en la tranquilidad de nuestra conciencia, en el hecho de no haber causado dolores y sufrimientos a nuestro prójimo.  La felicidad debe ser un acto de compartir, de proceder con solidaridad en la adversidad de los demás.

EL medio siglo puede significar además, el inicio del fin o del renacimiento, puede convertirse en el principio del final o del nuevo emprendimiento. Las cinco décadas jamás deben constituir una genuflexión, ni material ni moral, sobre todo si se ha vivido o se ha tratado de vivir (aun sin lograrlo) al servicio de los demás y nuestra conducta haya sido guiada por la honestidad y la transparencia.  Pero si el destino nos regala algunos años o décadas a nuestra azarosa existencia, acompañados de sensatez y autonomía,  seguramente los sesenta, setenta y aun los ochenta años, sean también épocas tan importantes como cualquier otra etapa de desarrollo humano, con la singularidad de que la visión de la vida y del mundo, aún sean más ricas y vastas. Seguramente no hay etapa de la vida humana, que sean infecunda y poco valiosa, la adultez joven y mayor, deben seguir siendo periodos de introspección, de referencia,   de utilidad para sí mismo y   para los demás.





sábado, 25 de marzo de 2017





A PROPÓSITO DE HUAYCOS, CORRUPCIÓN Y CLASE POLÍTICA.

Las declaraciones del presidente ecuatoriano Rafael Correa, sobre las políticas y cultura de prevención nos hacer recordar que tenemos una de las peores clases políticas de América Latina. Corrupta, cortoplacista, parasitaria y antipatriótica. Los recientes acontecimientos y nuestra historia republicana nos recuerdan que este sufrido país, ha sido siempre presa de la corrupción, la voracidad de la clase política y de la ferocidad de los fenómenos naturales. Una ha contribuido decididamente para que los efectos de la otra sean realmente catastróficas. Pero como siempre los que padecen esta falta de visión, de la carencia de honestidad, son siempre los más necesitados, los excluidos, pero que aun sin querer, siguen empujando los vagones a falta de una locomotora que arrastre el país hacia el progreso.

Estas desventuras, una humana y otra natural, acompañan a los peruanos de manera recurrente. La corrupción no ha dejado de azotar el país desde los tiempos aurorales de la república (1) y los desastres naturales son parte de esta escabrosa geografía, que nos castiga desde tiempos inmemoriales.  Pero este país, nuestro amado Perú, es realmente un territorio malévolo y hostil o es por el contrario un espacio benéfico y acogedor?

Los más optimistas señalan que el Perú es un país maravilloso, con una historia milenaria e ingentes recursos naturales. Posee regionales longitudinales y altitudinales que muy pocas naciones ostentan. Tiene casi todos los climas del mundo, en donde se puede cultivar diversos productos y sin excepción.  A esto se agrega sus diversas virtudes como su gastronomía, sus hermosos paisajes, su música, su variedad idiomática, su acendrada fe, el emprendimiento y habilidad de su gente, etc. Señalaba un viajero italiano en el siglo XIX, con cierta exageración, que el Perú era un mendigo sentado en un banco de oro.

Mientras los pesimistas afirman que el Perú no es una perfección como se cree. Nuestra angosta costa es regada solo por medio centenar de ríos, poco caudalosos, que bajan de las serranías pero no satisfacen las demandas hídricas del desierto costeño y su mayoritaria población nacional. Los andes serranos, pese a que en sus entrañas albergan grandes recursos mineros y  han solventado tantas veces fallidos crecimientos económicos, por un lado,  han servido de barrera separando la costa de la selva, dificultando la consolidación del estado,  y por otro lado, su explotación ha causado inmensa contaminación, cuyos daños son  irreparables como en la sierra central por ejemplo. Mientras en nuestra selva, la mayor parte de este territorio es inundable. Hasta hoy se solo se aprovecha de manera ineficiente e irracional los recursos forestales que alberga. Lastimosamente los ríos más grandes discurren hacia la amazonia, espacio en donde no hace falta tanta agua, por eso con pesimismo afirman: Dios hizo al mundo, pero deshizo al Perú. (2)

Si buscamos el justo medio y nos comparamos con otros países, como en todo paralelo encontraremos virtudes y defectos, ventajas y desventajas, debilidades y fortalezas, amenazas y oportunidades.  En realidad, el Perú como cualquier país o espacio geográfico está expuesto a distintos fenómenos de carácter telúrico, sin embargo podemos afirmar con cierta seguridad que se encuentra con mayores ventajas y ciertos privilegios, incluso que aquellos países que se encuentran con mejores índices de desarrollo. Dicen los entendidos que el territorio en sí, no es determinante, ni sus recursos, ni su ubicación y sus gentes.  La diferencia la hacen en gran medida sus líderes, sus dirigentes, sus políticos, su clase política (3).  Un país avanza hacia el desarrollo en la medida que sus gobernantes tengan visión, tomen las decisiones más adecuadas para el despegue, se despercudan de prejuicios para unir férreamente a sus habitantes y antepongan los intereses nacionales a sus apetitos personales o de grupo. Chile, nuestro vecino del sur, constituye un buen referente a tener en cuenta.    
En nuestro país la clase política ha sido y sigue siendo incapaz, mediocre y corrupta. Nunca tuvieron un verdadero compromiso y amor para hacer de este territorio un gran estado como lo fue en el pasado. Hoy nos lamentamos de errores que consuetudinariamente hemos cometido y seguimos perpetrando. Los   errores y miserias de los gobernantes y las arremetidas de la naturaleza no nos han servido de lección ni escarmiento. Solo en estos suelos se puede observar con asombro, que un puente centenario puede resistir mejor el embate de la naturaleza, que un puente construido con la más alta tecnología.
   
La tragedia de este verano en las principales ciudades de la costa peruana obedece a un conjunto de factores que la clase política no fue capaz de resolver. No existen mayores culpables que aquellos que gobernaron sin la menor previsión durante el último siglo, como también son responsables los sucesores que no fueron capaces de reorientar, enderezar las decisiones insensatas y tomar decisiones de acuerdo a las demandas demográficas. Lima en la actualidad es un monstruo ingobernable.  La sobrepoblación, la carencia del agua, la inseguridad, la contaminación, la congestión vehicular, son problemas que están ahogando a esta inviable ciudad. Claro, y los responsables bien tranquilos, casi cómodos, porque las secuelas de los desastres no les afectan.

En esta línea de reflexión, las migraciones que se dispararon a partir de la segunda mitad del siglo pasado, produjeron verdaderos invasiones humanas hacia las ciudades costeñas. La búsqueda de oportunidades y la mejora de las condiciones de vida, obligaron a abandonar los lugares de origen a humildes campesinos y compatriotas sumidos en la pobreza y el analfabetismo.  Como en la actualidad,  los elevados precios de  terrenos  y viviendas y la carencia de una política de desarrollo urbano, obligaron a los provincianos a instalarse precariamente en desiertos, arenales, cauces de ríos, acantilados y escarpadas colinas, que luego los mismos políticos legitimaron y legalizaron con sendos documentos,  ratificando  su conformidad.

Hoy nos lamentamos de las consecuencias de la falta de previsión, pero aún faltan por llegar otros mayores desastres. Los numerosos edificios, levantados en el boom de la construcción, que hoy lucen y han invadido la ciudad, ojalá no colapsen por su gran dimensión, por carecer de estándares mínimos y haber sido construidos en terrenos inapropiados. Pero otra vez, en presencia, complacencia y autorización de aquellas autoridades que luego van a acudir con sus rostros compungidos pero cínicos, a socorrer a aquellos ciudadanos que con su irresponsabilidad van a terminar de convertirlos en víctimas.  

(    

                                                     
(    1)     Ver Historia de la Corrupción en el Perú. Alfonso Quiroz. 2013
     2)      Ver Geografía Económica del Perú. Emilio Romero. 1960

(    3)      Ver “Por qué fracasan los países. Los orígenes de la prosperidad y la pobreza”   D. Acemoglu y J.       Robinson. 2014.

jueves, 16 de febrero de 2017





ENFOQUE DE GÉNERO Y CURRICULO NACIONAL.

El estado a través del Ministerio de Educación ha lanzado el Currículo Nacional de Educación Básica mediante R.M. N° 281-2016-MINEDU. La implementación de este instrumento de gestión pedagógica no hubiera llamado tanta atención de no ser que se incluye en este documento un cuarto enfoque relacionado a la igualdad y género (1). Algunos grupos conservadores interesados y aun comunicadores sociales manejando una información sesgada y arbitraria están desinformando a la opinión pública nacional, argumentando que promueve la homosexualidad entre los niños, niñas y adolescentes de la educación pública peruana.

El cuarto enfoque del Currículo Nacional de Educación Básica, sobre igualdad de género, la manzana de la discordia del curriculum a implementarse, sostiene: “La Igualdad de Género se refiere a la igual valoración de los diferentes comportamientos, aspiraciones y necesidades de mujeres y varones. En una situación de igualdad real, los derechos, deberes y oportunidades de las personas no dependen de su identidad de género, y por lo tanto, todos tienen las mismas condiciones y posibilidades para ejercer sus derechos, así como para ampliar sus capacidades y oportunidades de desarrollo personal, contribuyendo al desarrollo social y beneficiándose de sus resultados”. Como observamos no contiene ningún elemento que vulnere la formación del niño, niña y adolescente que concurre a la educación pública.

No debemos soslayar que la sociedad peruana es típicamente machista.  Fomentamos desde el hogar y fortalecemos en la escuela el privilegio de los “roles”(2) masculinos en desmedro de los femeninos. La secuela es inmediata, la vulneración de los derechos de la mujer, disminuyendo las oportunidades de su crecimiento personal y profesional. Ha costado mucho al país y al mundo entero las conquistas de los derechos de las mujeres, el acceso a la educación, al sufragio, a la representatividad en la esfera política (3) y aún se ignora el precio y el tiempo que va significar la disminución y la desaparición de estereotipos y violencia en contra de las mujeres.

Por otra parte, las consecuencias también la sufrimos los varones. Los estudios de género y violencia demuestran que la educación patriarcal y machista que aun impartimos (reitero en el hogar y en la escuela) repercute negativamente en la salud física y mental de los varones.  Sería importante reflexionar y no perder de vista las siguientes cifras: La población carcelaria, los índices de criminalidad, el consumo de drogas y el alcohol y las tasas de suicidios masculinos. Por eso no es de extrañar que el promedio de vida de las mujeres es mayor que la de los varones (4).   Estos elementales indicadores deben servir de alerta sobre nuestros patrones culturales de crianza, de los estereotipos que expresamos a diario y de un conjunto de prejuicios que tenemos los varones respecto a las damas.

La ley penal representa el castigo con largos años de prisión a varones que maltratan y quitan la vida a indefensas mujeres. Solo una adecuada y pertinente educación a las niñas y niños podrá disminuir las cifras espantosas que tiene el país de diferentes tipos sobre violencia contra la mujer. El enfoque de equidad de género, busca fundamentalmente fomentar una valoración sana y respetuosa del cuerpo e integridad de las personas; eliminar las   distinciones entre estudiantes varones y mujeres, asegurar  la asistencia de las estudiantes que se encuentran embarazadas o que son madres o padres de familia, reconocer el valor inherente de cada persona, por encima de cualquier diferencia de género y a actuar de modo que se dé a cada quien lo que le corresponde, en especial a quienes se ven perjudicados por las desigualdades de género. Por eso es necesario recordar ese viejo adagio del sabio griego “educad al niño y no castigareis al hombre”.


Por lo demás, en el Currículo Nacional de Educación Básica y su “polémico” enfoque de igualdad de género, solo existen un conjunto de buenas intencionalidades para educar al niño, a la niña y a los adolescentes y ser parte de un país más democrático, de una sociedad más justa y feliz. 



(1) La R.M. N° 281-2016-MINEDU, incluye además un conjunto de enfoques que promueve la educación integral del estudiante, estos son:
  - Enfoque de derechos.
  -Enfoque inclusivo o de atención a la diversidad
  -  Enfoque intercultural.
  -  Enfoque igualdad de género
  -  Enfoque ambiental
  -Enfoque orientación al bien común
  - Enfoque búsqueda de la excelencia
(2)  Los especialistas señalan que en realidad no hay roles distintos entre varones y mujeres. Las mujeres pueden ejecutar cualquier actividad que desarrolla el varón. Excepto por las diferencias bilógicas como el caso de la mujer de dar a luz y amamantar por ejemplo.
(3)  La primera referencia normativa a la aplicación de la cuota electoral de género en nuestro país se dio a través del artículo 116 de la Ley Nº 26859, Ley Orgánica de Elecciones, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 01 de octubre de 1997, que estableció: “Las listas de candidatos al Congreso deben incluir un número no menor del 25% de mujeres o de varones”. Dicho dispositivo fue modificado por el Artículo Único de la Ley Nº 27387, publicada el 29 de diciembre del 2000, cuyo texto es el siguiente:Las listas de candidatos al Congreso en cada Distrito Electoral deben incluir un número no menor del 30% de mujeres o de varones. En las circunscripciones en que se inscriban listas con tres candidatos, por lo menos uno de los candidatos debe ser varón o mujer”.
(4)  Ver Benno de Keijzer.  Hasta donde el cuerpo aguante: Género, Cuerpo y Salud Masculina



 “


martes, 17 de enero de 2017





DE CÓMO SE FUERON CORROMPIENDO LOS SUSTANTIVOS QUECHWAS

                    “….Entró por Sausa, que los españoles corrompieron dos  letras,  llaman Jauja, 
una hermosísima provincia de más de treinta mil habitantes.... “
                                                                  Los Comentarios Reales. Inca Garcilaso de la Vega.

Dicen los entendidos, que la lengua constituye uno de los elementos culturales más valiosos que ha creado el hombre. A mi modesto entender es el más significativo, sin la comunicación verbal, la humanidad no hubiera logrado la jerarquía que posee en la naturaleza. Muchas creaciones e inventos han sido instituidos, en algunos casos hasta por un accidente o por una casualidad, pero el idioma no sólo ha evolucionado con el propio hombre, ha sido compañero y testigo de su hominización y representa una de las cuestiones más importantes que distingue al hombre del animal. El idioma no solo es un conjunto de palabras y signos, es un medio que une a los hombres, que los identifica entre sí, expresa ideas, sentimientos,  modos de ser, de pensar y actuar. De ahí que no se admite el deterioro o pérdida de cualquier lengua, pues cuando un pueblo pierde su idioma, nunca será el mismo.  

En nuestro país sobreviven 47 lenguas nativas, muchas de ellas en peligro de desaparición. Pero el caso del quechua es particular, ha sobrevivido cinco largos siglos, pese a haber sufrido una severa desvaloración y desprecio por los sectores dominantes. Nuestro idioma ha padecido prohibiciones y notables modificaciones en forma sistemática e intencionada (1). Muchas palabras han sido transformadas, pero los más afectados han sido los sustantivos, perdiendo casi irremediablemente su pronunciación, escritura y significado primitivo. El problema es que aún no comprendemos la dimensión del asunto, seguimos deteriorándola sin comprender la importancia de la lengua materna,  en la historia del grupo humano y en la construcción de una identidad personal y colectiva. 

Una primera transformación, sufrieron los nombres de los pueblos conquistados. Muchos de ellos han sido cambiados por otras nominaciones cristianas y en otros casos conservaron el suyo con modificaciones notables. Por ejemplo el sustantivo Cuzco, nombre emblemático de la cultura quechwa, aun desata contradicciones que hasta hoy no se superan, todavía está en discusión si el nombre original, si fue qosqo o qusqu, qozqo o quzqu, si el topónimo significa ombligo del mundo o la piedra en donde se posó la lechuza y cómo evolucionó hacia el nombre Cuzco o Cusco que actualmente ostenta (2). Así se podría citar decenas y centenas de nombres que fueron modificados por el verbo y la pluma de quienes invadieron nuestro territorio.

En otros casos, los conquistadores fieles a sus creencias religiosas, introdujeron nombres de santos, pero tuvieron por lo menos la sensatez de acompañarlos con los nativos, verbigracia, San Andrés de Llamellin, San Luis de Chuquipampa, Santo Domingo de Huari, San Martin de Chacas etc. En algunos casos fue mucho más dramático, soslayaron las designaciones de los pueblos nativos e impusieron los suyos, borrando definitivamente las nominaciones originarias de nuestros pueblos y ciudades.  A diferencia nuestra, muchas sociedades no conquistadas, conservan su denominación desde tiempos inmemoriales y en coherencia a ello diversos pueblos y naciones, han tomado y ostentan con orgullo los nombres de sus lenguas.

Hemos asignado significantes y significados que no tienen ninguna relación con el idioma nativo. Por ejemplo el nombre de la Cueva de Guitarrero (sitio arqueológico que testimonia la presencia del hombre y de los inicios de la agricultura en Ancash) no tiene ninguna relación con el lugar, sus características y el propio idioma nativo. Cuando en realidad el nombre debe haber sido kitarikuq, que deviene de las palabras kita, reservorio y rikuq, parecido a, es decir lugar que se parece a un reservorio. O sin ir lejos, el sustantivo Pastoruri (símbolo del cambio climático) es un hibrido entre el español y el quechua, cuando en realidad debe haber sido pashtaqruri (pashtaq que revienta o manantial y ruri, al interior de) que significa que revienta dentro, o manantial que se encuentra en el interior. Así se puede enumerar una larga lista de sustantivos que han sido realmente transformados a través de siglos en forma deliberada y aun no intencionada.

En la actualidad, este proceso de arrinconamiento y desvaloración sigue vigente, a pesar del reconocimiento tardío por parte del estado a la importancia  de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB). Muchos pueblos siguen modificando sus nombres antiguos y quechuas para imponer nuevas y extrañas designaciones que no hacen referencia del lugar y sus peculiaridades, al contrario de los nombres nativos. Numerosas comunidades, pueblos y ciudades siguen adoptando nombres nuevos, que solo expresan desconocimiento del pasado, subestimación de nuestras tradiciones ancestrales, cuya secuela es un visible desarraigo cultural.  Los niveles de gobierno regional y local deberían emitir ordenanzas que prohíban los cambios de los nombres y por el contrario  promover estrategias y mecanismos que fortalezcan la nominación e identidad de los pueblos.

(    1)   Después del fracaso de la Revolución de Túpac Amaru, el quechua fue proscrita en el Virreinato del Perú.
(     2)   Cerrón-Palomino, Rodolfo: Cuzco: La piedra donde se posó la lechuza. Historia de un nombre


yuraqwaqta, en plena floración


HE AQUÍ ALGUNOS EJEMPLOS:
NOMBRE NATIVO
TOPONIMO
NOMBRE ACTUAL
TSAKAPATAK
Puente junto a una meseta
CHAKAPATA
QUCHAPAMPA
Llanura con laguna o humedal
COCHABAMBA
PUMALLUQAY
Donde  sube el puma
POMALLUCAY
QARWASH
De color amarillo, dorado
CARHUAZ
QARASH
De poca vegetación, baldío
CARAZ
MARQARAQ
Que carga, que lo sostiene
MARCARÁ
PISHQUPAMPA
Llanura con pajarillos
PISICOBAMBA
CHAUPIN
El centro, la mitad
CHAVIN
QATAQ
Que cubre, que  techa
CATAC
PUMAPAMPA
Llanura con pumas
POMABAMBA
AQUPAMPA
Llanura con arena
ACOPAMPA/ACOBAMBA
AQUTSAKA
Puente de arena
ACOCHACA
WAYLLA
Pastura, extensión de pastos
HUAYLAS
WARAQ
Amanecer, alba
HUARAZ
MULLIPATAQ
Llanura con molles
MOLLEPATA
PUCAYAKU
Aguas con coloración rojiza
PUCAYACU
QULLPA
Manantial con aguas saladas
COLPA
QULLQAPAMPA
Llanura con almacenes
COLCABAMBA
MURUQUCHA     
Laguna de colores
MOROCOCHA
AQUWITSAY
Subida de arena
ACOVICHAY
WANKAYUQ
Que posee una piedra alargada (wanka)
HUANCAYO
PUKAALLPA
Tierra roja, colorada
PUCALPA
WARI
Lo propio, oriundo,  primitivo
HUARI
WALLQAN
Que cuelga del cuello
HUALCAN
ETC, ETC, ETC…